-¿Habla de una red clientelar en las instituciones?
-Hay un statu quo que se transversaliza a las dos grandes fuerzas políticas. El aparente enfrentamiento entre Gabino de Lorenzo y Vicente Álvarez Areces se convierte en acuerdos inmediatos cuando hay intereses empresariales por el medio. La política asturiana está en muchas ocasiones en manos de los grandes grupos empresariales.
-¿Y qué tiene ver eso con su apuesta por un partido asturianista, de izquierdas y ecologista?
-Creo que es el momento de provocar un revulsivo en la sociedad asturiana. Y ese revulsivo sólo puede venir de una nueva formación política.
-¿Habla de refundar IU de Asturias?
-Hablo de una fuerza política asturiana que parta de la iniciativa Izquierda Unida-Bloque por Asturias-Los Verdes, que llame a participar en ella a otras fuerzas menores, como UNA o Izquierda Republicana, y sobre todo a una parte de la sociedad asturiana que no se siente representada en ninguna fuerza de ese espacio. Una fuerza de izquierdas, asturianista, ecologista, republicana y altermundista, que tenga posición en el mundo y que aspire a tener un doble espacio federal en España y en Europa.
-¿Un Bloque Nacionalista a la asturiana?
-No se trata de implantar modelos de otras comunidades. Tenemos unas peculiaridades propias, este proyecto no se puede hacer sin la base social de la izquierda, ni sin el concurso social del asturianismo y del ecologismo. Habría que disolver los tres partidos que integran la coalición y habría un momento simbólico para hacerlo, el 75.º aniversario de la Revolución de Octubre, que se celebra este año. Habría que hacer un congreso fundacional y ofrecer una participación compensada, para que las partes menores no se sintieran absorbidas por la mayor.