Cangas de Onís
El lobo atacó el año pasado a 178 reses en el parque nacional de los Picos de Europa, de las cuales un centenar y medio resultaron muertas y el resto, heridas o desaparecidas. La acción de estos cánidos, principalmente sobre ovejas y cabras, obligó a Parques Nacionales a abrir 89 expedientes, que concluyeron con el pago de 23.730 euros a los ganaderos afectados. En 2007 se habían contabilizado ataques a 210 animales, lo que supuso la apertura de 109 expedientes.
El pago por daños del lobo supone menos de una tercera parte del total de las indemnizaciones. Parques Nacionales pagó el año pasado a los ganaderos de los Picos de Europa 75.631 euros por las acciones de la fauna salvaje. La Administración central abrió el año pasado 162 expedientes: 89 por ataques de lobos, 52 por daños de jabalíes, 6 por ataques de zorros, dos por daños causados por buitres, 6 por otras especies y 7 por daños provocados por animales desconocidos.
Los ataques del lobo, un año más, afectaron sobre todo a Asturias, donde se registraron 94 animales muertos o heridos y se abrieron 65 expedientes. En Cantabria hubo 59 reses afectadas y en León sólo una baja.
En la distribución de los ataques por concejos fue Cabrales el que se colocó a la cabeza, dado que se registraron 72 bajas, lo que obligó a Parques Nacionales a tramitar 48 expedientes por daños. En Cangas de Onís hubo 19 animales muertos o heridos y se abrieron 14 expedientes.
Después del lobo, el animal que más daños provocó el año pasado en el parque nacional de los Picos de Europa fue el jabalí. Parques Nacionales se vio obligado a abrir 52 expedientes por daños patrimoniales provocados por estos suidos. Más de la mitad de los expedientes (27) se tramitaron en Asturias. El Gobierno central tuvo que pagar finalmente 19.674 euros por los destrozos provocados por los jabalíes en las fincas privadas y comunales de los Picos de Europa.
El peligro para las cabañas de los Picos de Europa llegará de nuevo dentro de un mes, cuando se abran los pastizales de la Montaña de Covadonga, en el concejo de Cangas de Onís, al ganado vacuno. Las reses permanecerán hasta el otoño en el Macizo. También subirán al «puertu» varios pastores, que se dedicarán durante unos meses a cuidar el ganado y elaborar queso.