Oviedo, Luján PALACIOS
Un tejo nacido hace siglos en las montañas asturianas se ha convertido en todo un bonsái estrella. El ejemplar fue el protagonista del XXV Congreso Internacional de la Asociación Europea de Bonsáis, que se celebró en marzo en Lorca (Murcia).
El árbol, que presentaba una altura original de un metro, fue recuperado de una montaña asturiana hace un par de años por un joven leonés aficionado a los bonsáis.
Posteriormente, fue podado por Kevin Willson, que lo redujo a unos 70 centímetros. El tejo, con un llamativo tronco múltiple y frondoso ramaje, tiene una edad cercana a los 800 años, según las estimaciones realizadas por Willson en el congreso de Lorca.
La expectación que despertó el ejemplar asturiano fue tal que será protagonista de varias revistas especializadas. El tejo («Taxus baccata») es uno de los árboles más emblemáticos y escasos de Asturias. Muchos de ellos se conservan en el entorno de capillas y de iglesias.