PACO G. REDONDO
PROFESOR DE GEOGRAFÍA E HISTORIA
Este jueves, 23 de abril, se celebra el Día Mundial del Libro, coincidiendo con el aniversario de la muerte el mismo día de Cervantes y Shakespeare, aunque al papel se añade crecientemente el ámbito audiovisual, además en Cataluña se celebra el Día de Sant Jordi, regalando una flor y un libro, que podemos considerar símbolos de la naturaleza y la sociedad.
Los nuevos gobiernos del PP de Feijóo en la Xunta de Galicia y del PSOE de Patxi López en la Lehendakaritzia del País de Vasco apuntan van a cambiar de línea, entendiendo que las lenguas son para unir y comunicar a las personas, no para imponer y discriminar según sectarismos. Sin embargo, en Cataluña y Baleares siguen con su cruzada para eliminar el español de la escuela y la Administración.
La Generalitat de Cataluña, gobierno tripartito PSOE-IU-ERC, incumple la sentencia del Supremo que establece el derecho de los padres a escolarizar a los hijos en su lengua materna, y en vez de añadir una casilla más en las hojas de matriculación elimina la casilla para optar por la enseñanza en español. El Gobierno de Baleares, otros que van de progres, secunda la campaña y no parece querer enterarse que aislamiento es atraso.
El argumento de que no hace falta defender el español porque cada vez lo habla más gente en el mundo, siendo cierta la segunda afirmación, falla doblemente. Primero, porque lo más grave no es que se acose a una lengua y cultura desde un poder político, sino que se discrimina a los ciudadanos español-hablantes, los derechos son de las personas, no de las hectáreas; y segundo porque se busca propagar la independencia y la separación frente a la convivencia y el progreso.
Por ello es preciso defender lo obvio, pero que hoy en día está cuestionado: que la libertad de los ciudadanos prima sobre la planificación del poder, como ya entendieron en las revoluciones liberales atlánticas del siglo XVIII tanto en USA como en Francia frente a mitos y abusos. Así pues invito a sumarse y participar en estos tres grupos en la red social facebook: Manifiesto por la lengua común, El Foco y España nos gusta.
Lo cual es de sentido común en la era del mundo global, de internet y las telecomunicaciones, pero suele haber quien pretende arrimar el ascua a su sardina y justificar privilegios nacionalistas y/o clanes políticos feudales. Las próximas elecciones europeas del 7 de junio, donde España elegirá 50 eurodiputados, son una nueva oportunidad de concienciarse para preferir los caminos a las fronteras y considerar extranjeros sólo a los malvados.
No se trata de ir contra nada ni contra nadie, sino a favor de la España plural y participativa sin complejos, porque se debe poder decir «España» sin que te tachen de facha o pervertido, con respeto y concordia hacia todos los ciudadanos y lenguas en cada territorio -lo que hoy no sucede por intereses anacrónicos-, por tanto con iguales derechos y libertades cívicos en todas las regiones de España.