J. C. G.
Pulseras, cuadros, abalorios, pisapapeles, velas... Incluso queso de Idiazábal. Estos son algunos de los productos que podrán adquirir todos aquellos que se aproximen, durante la mañana del próximo jueves, día 7, a la plaza de España. El Parche se convertirá en un improvisado mercado. Al cargo de los tenderetes estará un centenar de escolares de nueve centros educativos de Avilés que han participado en sendos proyectos que tienen como objeto acercar a los alumnos a la experiencia empresarial, lograr que se pongan en la piel de un empresario para estimular su vocación emprendedora.
Así, los alumnos de Primaria han desarrollado el proyecto llamado «Emprender en mi escuela». El objetivo: que los chavales formasen una cooperativa que pudiera lanzar al mercado una serie de productos. Los escolares fueron los auténticos protagonistas de la experiencia: ellos mismos distribuyeron los cargos, redactaron los estatutos de su imaginaria empresa y acordaron qué cantidad aportar por cabeza para adquirir los productos que «revenderán» el próximo jueves. La mayoría ha optado por ceder gran parte de sus beneficios a diversas ONG.
Los alumnos de Secundaria, por su parte, participaron a lo largo del curso en el proyecto titulado «Empresa joven europea». Así, tras constituir una «minisociedad», los chavales exportaron productos autóctonos, sobre todo gastronómicos, -los dulces se llevaron la palma-, y, a su vez, importaron otros similares, principalmente de Extremadura y País Vasco. El intercambio es el fruto de la colaboración entre centros de toda España.