Oviedo, M. I. S.
Conocer el territorio que se pisa, ubicarlo en el contexto regional o explorar a golpe de vista lugares que nunca se han visitado. Ésas son algunas de las posibilidades que ofrecen los mapas. La cartografía, que ha fascinado al hombre desde hace siglos, avanza y se adapta a las nuevas tecnologías. Por ello LA NUEVA ESPAÑA quiere hacer partícipes a sus lectores de esos cambios cartográficos que permiten adquirir una nueva visión de los distintos territorios gracias a la tecnología digital. Por eso, a partir del próximo domingo, el periódico entregará, completamente gratis con el periódico del día, los ortofotomapas del Principado de Asturias, que permitirán tener una perspectiva de la región como no se había ofrecido antes.
Un ortofotomapa es un documento cartográfico que consiste en una fotografía aérea vertical o una imagen de satélite que ha sido rectificada geométricamente, de tal manera que se mantiene una escala uniforme en toda la superficie de la imagen y, por tanto, los elementos de la superficie terrestre son visibles. Constituye una representación geométrica a escala de la superficie terrestre. Un ortofotomapa contiene todos los objetos de la superficie terrestre visibles en la fotografía aérea original; es, por tanto, una base cartográfica con un elevado nivel de información.
La primera entrega de los ortofotomapas será el domingo 10 de mayo. Las siguientes, hasta completar un total de cuarenta, se llevarán a cabo todos los sábados, también completamente gratis y con el ejemplar del diario.
El primer ortofotomapa será el del Cabo Peñas, con los concejos de Gozón, Carreño, Avilés, Corvera de Asturias, Castrillón y Gijón. Las fotos aéreas, que llevan incorporada la toponimia del Principado y otros elementos de la cartografía, resultan muy útiles para identificar cualquier tipo de poblamiento o accidente geográfico.
Los 40 ortofotomapas de esta colección miden 100x70 centímetros, están hechos a escala 1:25.000 y a todo color. Los lectores también tienen la posibilidad de conseguir, de forma opcional, la caja contenedora. Se trata del soporte perfecto para guardar los ortofotomapas, perfectamente ordenados, para tenerlos siempre al alcance de la mirada curiosa. Los ortofotomapas incluyen señales para identificar capitales, parroquias, núcleos de población, caseríos, parajes, playas, cabos, ríos, picos, collados y espacios protegidos.
También aparecen identificados y señalizados hospitales, el aeropuerto, estaciones de autobús y de tren, iglesias, capillas, cuevas, minas, canteras, miradores, monumentos, faros o picos. A ello se añaden símbolos que permiten localizar autovías, carreteras nacionales, regionales o locales, vías de ferrocarril o límites entre concejos.
En este caso, los ortofotomapas incluyen todos los elementos que se encuentran en la superficie asturiana: ríos, valles, montes, fincas, poblaciones o vías de comunicación. Al tratarse de un documento cartográfico con la fotografía aérea como base, la misma imagen contiene información que, indirectamente, proporciona la sensación de relieve: se trata de las sombras producidas por construcciones y en vertientes de fuerte pendiente y, también, de las variaciones de tono de la cubierta vegetal causadas por las diferencias altitudinales de orientación y de situación.
Las cotas de los vértices y estaciones aportan valores precisos de la altitud. La planimetría del documento está constituida por la misma imagen fotográfica rectificada, que reproduce la configuración de los elementos de la superficie terrestre tal y como se ve desde un punto de vista vertical.
La cartografía topográfica representa planimétricamente y altimétricamente la superficie terrestre teniendo en cuenta la posición, la forma, las dimensiones y la identificación de los accidentes del terreno y de los objetos concretos que se encuentran. Los mapas topográficos se elaboran a partir de la fotointerpretación directa de la fotografía aérea o de ortoimágenes digitales, o por la generalización de bases cartográficas ya existentes.
La obtención de datos cartográficos se realiza en dos y tres dimensiones, bien en restituidores fotogramétricos digitales o bien en estaciones de trabajo convencionales. La precisión de la información depende de la escala del producto, pero con los estándares cartográficos.
Los lectores de LA NUEVA ESPAÑA tienen ante sí la fascinante posibilidad de adquirir una visión diferente de Asturias. Podrán comenzar por el Cabo Peñas, que protagoniza la primera entrega de los ortofotomapas de LA NUEVA ESPAÑA, el próximo domingo. Peñas es el cabo más septentrional del Principado y está situado en el concejo de Gozón. Está coronado por el faro de Cabo Peñas, que es el más importante y de más alcance del litoral asturiano desde 1852. Con anterioridad, se señalizaba con fuego, quemando troncos en una pantalla de piedras que iluminaba la noche en Peñas e indicaba el camino de vuelta a casa a los marineros. Esto también se hacía en las cercanías de los puertos, como en Candás y en Luanco. En la imagen, detalle del primer ortofotomapa, centrado en la parte de costa alrededor del Cabo Peñas.