Oviedo, M. S. M.
El gaitero José Ángel Hevia será investido el próximo viernes nuevo académico de honor de la Academia de la Llingua Asturiana. La acogida del nuevo miembro tendrá lugar a las ocho y media de la tarde en el teatro Campoamor de Oviedo, donde se celebra el XXX Día de les Lletres Asturianes.
El discurso institucional de la jornada correrá a cargo de la presidenta de la Academia, Ana María Cano, que, como viene siendo habitual, hablará del panorama de la lengua asturiana en la actualidad. Tras la lectura de poemas, vendrá la parte musical a cargo de Yago Bugallo a la gaita, y contará con la actuación musical de Xuacu Amieva.
Hevia (Villaviciosa, 1967) es, además de un gaitero de repercusión internacional, un reconocido defensor de la lengua asturiana, que se ha implicado en numerosas ocasiones en diversas campañas de apoyo. La última, la titulada «Doi la cara pola oficialidá».
Apasionado de la gaita desde niño, Hevia contó con el apoyo familiar para conseguir formar parte de una tradición que en los años setenta corría el riesgo de perecer en el olvido. Los más jóvenes estaban entonces muy ajenos al fenómeno que se produjo años después con la gran incorporación al mundo de la música tradicional y de la gaita en particular.
Hevia fue pionero no sólo en afición sino en conseguir los éxitos que ningún otro gaitero asturiano había alcanzado nunca. Tras ganar varios concursos, logra la fama con su primer disco en solitario «Tierra de nadie» en 1998, del que vendió dos millones de copias y algunos premios importantes. Después vinieron títulos como «Al otro lado», «Tierra de Hevia» y «Obsession», entre otros. El villaviciosino es el autor de la mayoría de los temas que forman su discografía. A sus trabajos discográficos se unen los muchos conciertos que ofrece dentro y fuera de Asturias, donde está considerado uno de los grandes de la música de raíz céltica.
Además de músico, Hevia es el creador de la gaita midi junto a Alberto Arias y Miguel Dopico. Se trata de un instrumento electrónico cuyo nombre técnico es SGM 200. Esta gaita es totalmente cromática, nunca se desafina y permite lograr toda la gama de digitalización.
Con su nombramiento como académico de honor, la institución lingüística asturiana da un paso más en la integración de diferentes sectores sociales en la Academia.