Avilés, E. CAMPO
La secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, fue reincidente ayer en su afirmación de que la coincidencia del presidente de los EE UU, Barak Obama, y de José Luis Rodríguez Zapatero al frente de la Unión Europea será histórica. Eso sí, después de las críticas que le llovieron por la palabra «planeta», la cambió por «mundo», cuya segunda acepción en el Diccionario de la Real Academia Española es «planeta que habitamos». Pajín, por tanto, se reafirmó en lo dicho y lamentó que sus palabras pudieran haberse interpretado mal. «Hice una reflexión en voz alta y quizá sonó exagerada», explicó en Avilés, en la Casa de Cultura, donde los aplausos y los gritos de «¡Guapa!» fueron continuos. Ante tan beneplácito auditorio, afirmó: «Tenemos una oportunidad histórica en un mundo en cambio que tiene que decidir su camino. Y es una buena noticia que coincidan a la vez presidentes progresistas que cambien las prioridades de la agenda». Luego, personalizó esos presidentes en Lula, Obama, Zapatero «y tantos otros que harán que el mundo cambie».
Al margen de esta referencia, la mayor parte del discurso de Leire Pajín se centró en la crítica al Partido Popular, centrada en tres puntos: la crisis económica, el uso de vehículos seguros para acudir a los mítines -léase Falcon- y la reforma de la ley del aborto. La reducción del paro fue su primer argumento, y aseguró que el PP empezó su campaña hablando del desempleo y al final, en vista de los datos de mayo, tuvo que cambiar su estrategia. «Se empeñó en hablar de España como un país en blanco y negro, sin lugar para la esperanza y la recuperación económica». La secretaria de organización del PSOE afirmó que al PP no le interesa la reducción del paro por estrategia electoral y que por eso achaca las cifras al sol en lugar de a las medidas del Gobierno. «Cuando las cosas iban bien, el milagro era Aznar, y cuando ahora, en tiempos difíciles, empezamos a ir mejor, el milagro es del sol y del buen tiempo», espetó, entre referencias al ex presidente José María Aznar, de promoción literaria por Asturias.
También en clave económica, acusó al PP de ser el único que no pone el hombro y de negar con una mano el dinero del fondo estatal de inversiones locales que recoge con la otra. «España puede coordinar políticas que lo saquen de esta situación», afirmó Pajín. Y abogó por un modelo de crecimiento diversificado y energías alternativas.
«Cuando el PP ya no pudo hablar del paro, hizo algo despreciable en democracia: cuestionar la seguridad del presidente del Gobierno y cómo viajamos los dirigentes», continuó Pajín, pasando al asunto del Falcon. El cambio de estrategia de los populares les hizo «caer en el ridículo», según la opinión de Pajín, que defendió la necesidad de que, «desgraciadamente», todos los dirigentes españoles tengan que cumplir unos códigos de seguridad.
El debate sobre la reforma de la ley del aborto, argumentó Leire Pajín, puso de relieve la inmoralidad del PP, que no quiere permitir «que las mujeres que tengan que pasar el mal trago de abortar lo hagan con garantías», mientras que los propios populares «no apartan a los corruptos de sus filas ni aceptan su responsabilidad en casos como el del Yak-42». Las referencias a Europa fueron mínimas, aunque sí afirmó que «España, por primera vez, llegó puntual a una cita con el G-20, y no quiere estar para poner los pies encima de la mesa, sino para poner ideas», en referencia a la foto de las Azores. Pajín, por último, arengó a los afiliados a empujar a los votantes a las urnas el domingo. Ella fue la cabeza de cartel de un mitin en el que también intervinieron el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces; la diputada nacional Mariví Monteserín, y la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela.