Estambul (Turquía), Á. F.
Renault contaba con ganarle una décima por vuelta al cronómetro con la novedad que se llevó hasta Estambul, una variante del alerón delantero que se materializaba en los «flaps» laterales, la pieza roja que aparece con la publicidad de «Total». Las pruebas en el simulador habían levantado las primeras sospechas porque la ganancia no parecía tal. «La hemos probado en pista y hemos visto que no van como esperábamos, así que casi seguro que salgamos con el alerón viejo». La explicación la daba Fernando Alonso después de los entrenamientos libres de ayer. Consiguió el segundo mejor tiempo de la jornada y, curiosamente, lo hizo cuando su coche llevaba en la parte delantera la pieza antigua.
Así que la única novedad relevante que Renault incorporó en Turquía no surtió efecto. «El equipo hizo un gran esfuerzo para tener en China el nuevo difusor y también tuvimos cosas buenas en Bahrein y en Barcelona. Con eso se ganaron ocho décimas por vuelta al coche, pero ya en Mónaco fue difícil encontrar algo y aquí los mejores tiempos han salido con el alerón viejo», reconoció el piloto asturiano.
Entre el resto de equipos, Red Bull amenaza con la mayor evolución. Tendrán por fin el doble difusor y en la escudería austriaca se toman la carrera como la gran ocasión para acosar a Brawn.