David ORIHUELA
La parcela B-16 del polígono industrial Olloniego I se ha convertido en el ariete que utiliza el Grupo municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo para atacar al equipo de gobierno del PP liderado por Gabino de Lorenzo.
Los socialistas llevarán la próxima semana a la fiscalía anticorrupción en Madrid «una operación cuidadosamente diseñada por técnicos municipales y concejales del equipo de gobierno» que se sustenta en cuatro pilares expuestos ayer por los concejales socialistas Carmen Caballero y Alfredo Carreño: grandes ventajas fuera de la legalidad para que ciertas personas actúen con total impunidad, crear sociedades interpuestas para beneficiarse de proyectos municipales, desarrollo especulativo de una de las mejores parcelas de Olloniego I que se adjudicó por algo más de 400.000 euros y de la que se obtuvo un rendimiento del 700 por ciento, al alcanzar un precio de 6 millones de euros. La última pata es, en opinión de Carmen Caballero, la que lo sustenta todo y tiene nombre, Iván de Santiago, concejal de Patrimonio del equipo de gobierno, «que está al frente de estas operaciones y que ha mentido en reiteradas ocasiones».
El polígono de Olloniego se construyó con fondos mineros y una de las cláusulas, la 14, del pliego de condiciones de adjudicación de las parcelas prohibía taxativamente revender los terrenos. Esa cláusula no se cumplió con la parcela B-16.
El rastro que este pedazo de suelo industrial ha dejado en el registro mercantil avala, en opinión del PSOE, todas las denuncias y la petición de dimisión de Iván de Santiago, que aparece en varias ocasiones en la documentación a la que han accedido los socialistas.
La primera inscripción de la parcela en el registro, a nombre del Ayuntamiento, se produce cuando se delimitan los terrenos del polígono. En enero de 2003 el Consistorio adjudica la B-16 a la empresa Urbana de Vivienda, S. A. (Urvisa), por 432.998 euros. Tan sólo seis meses después se incumple, según los socialistas, la cláusula que impide la reventa de los terrenos a terceros y la parcela pasa a manos de otra empresa, Bitácora 2002, que será la que la desarrolle, construyendo 17 naves, y de la que forman parte las compañías Urvisa y Puertas Miera. Entre enero y abril de 2007 la parcela se divide en seis partes y en el registro aparecen las inscripciones de seis predios a nombre de Bitácora 2002. El mismo día de esta anotación en los libros del registro aparece «el reparto» de esos seis predios, dos pasan a ser propiedad de Promociones Caudal, también del grupo Bitácora, y las otras cuatro se traspasan a Sistemas Asturianos de Desarrollos Empresariales, empresa responsable del fallido spa y del geriátrico de La Florida.
Todo esto permite que en la parcela, donde estaba autorizada la construcción de una nave, se levanten finalmente 17 estructuras, todas ellas bajo una licencia de actividad genérica de «almacén de materiales de construcción».
«Y todo teniendo en cuenta que la parcela no se podía vender», resumió Carmen Caballero para rematar que «nos encontramos ante una trama muy opaca».
En estas operaciones, y siempre según los documentos aportados por los socialistas, aparece implicado el concejal Iván de Santiago. El 21 de abril de 2007 el nombre del concejal de Patrimonio aparece en un documento notarial de acuerdos de la empresa Construcciones y Promociones Bitácora. De Santiago «dice actuar», se lee en el acta, en nombre de una de las socias de la empresa.
Más tarde, ya en 2008, en otra acta notarial, Iván de Santiago resuelve la cláusula 14 del pliego de condiciones, por lo que queda supuestamente anulada la prohibición de poder vender las parcelas.
El PSOE entiende que tras todo el proceso hay una trama de ilegalidades urbanísticas y, por tanto, piden responsabilidades políticas y legales.
Los nombres que hasta el momento han puesto sobre la mesa los concejales socialistas como supuestos implicados son los de Agustín Cuervas-Mons, Óscar Cuetos, Jaime Reinares, Alberto Mortera e Iván de Santiago. Por encima de ellos, Gabino de Lorenzo, que actúa como «padrino», porque, según Alfredo Carreño, el Alcalde «es padrino del nieto de uno de los empresarios implicados», del que no quiso decir el nombre.
La historia de la parcela B-16 del polígono de Olloniego I en el Registro Mercantil
El Ayuntamiento de Oviedo inscribe la parcela a su nombre cuando se construye el polígono industrial de Olloniego I, con cargo a los fondos mineros. En enero de 2003 el Ayuntamiento adjudica el terreno a la empresa Urbana de Vivienda, S. A. (Urvisa), que paga al Consistorio 432.998 euros. En el pliego de condiciones hay una cláusula que impide una venta o una transacción posterior. En junio de 2003 la empresa adjudicataria vende la parcela a Construcciones y Promociones Bitácora, S. L., de la que forman parte la propia Urvisa y Puertas Miera. Entre enero y abril de 2007 Bitácora divide la parcela en seis partes y registra en el Registro Mercantil esa media docena de predios. En la misma fecha dos de esas parcelas que resultan de la división pasan a manos de Promociones Caudal, también del grupo Bitácora, mientras que las otras cuatro se traspasan a Sistemas Asturianos de Desarrollos Empresariales.
La denuncia
El PSOE hizo público el incumplimiento del contrato de adjudicación al traspasar la parcela a terceros, algo prohibido expresamente en el pliego de condiciones. En todo el proceso de traspaso y fragmentación del terreno, los socialistas consideran que una trama de empresarios, concejales y ex concejales se ha hecho con unas plusvalías de 6 millones de euros.