Candás,
Braulio FERNÁNDEZ
El gobierno municipal de Carreño deberá ceder y reformar la mitad de los pasos de peatones elevados que construyó el pasado mes de abril con el fondo estatal anticrisis. La modificación de estos pasos de cebra, que, según criticó el grupo municipal de UICA, contravienen la normativa estatal de reductores de velocidad, se hará efectiva en las calles Bernardo Alfageme, Escultor Antón, Fernández Ladreda, Reina María Cristina y Pardies.
De este modo, el gobierno local da marcha atrás y se ve obligado a realizar una segunda obra, tras entender la Comisión de Urbanismo que los pasos superan en altura y en anchura los límites permitidos. La reforma vendrá acompañada de una reducción de la velocidad en la calle Fernández Ladreda, que pasará a ser de 30 kilómetros por hora.
La propuesta para reducir las dimensiones de los pasos de peatones partió, el pasado mes de abril, de UICA. Dado que la velocidad de circulación en Candás está limitada a 50 kilómetros por hora, «las rampas de subida y de bajada deberían tener 2,5 metros de longitud y sólo tienen 1 metro», explicaron los independientes, quienes elevaron una propuesta para la reforma de los altos en el Pleno del mes de abril. A esta irregularidad se suma «la de más elevación de la permitida en algunos casos», según apuntaron. El gobierno municipal se defendió diciendo que «los supuestos incumplimientos a los que alude UICA son instrucciones de una orden del Ministerio de Fomento cuyo ámbito de aplicación son los proyectos de carreteras que formen parte de la Red de Carreteras del Estado», según defendió Melania Álvarez, concejala de Urbanismo.
Ahora UICA critica al gobierno: «Esto demuestra que teníamos razón cuando alzamos la voz en contra de los pasos». La inquietud de los independientes es ahora que «la próxima vez que se vaya a hacer una obra se informen bien en la concejalía de Urbanismo, porque, en esta ocasión, los trabajos nos van a costar el doble».