Candás, B. F.
El gobierno local de Carreño no quiere ni oír hablar de la calificación de los terrenos de Albo. Argumenta que «la fábrica todavía no se ha cerrado», en clara referencia a la esperanza municipal de que la vía de negociación propuesta surta efecto y la conservera no lleve a cabo el cese de su actividad en Candás, previsto para el próximo día 31.
No obstante, la cerrazón a hablar del asunto provoca también incertidumbre, ya que, precisamente, la recalificación de los terrenos sustenta la propuesta del municipio para que Albo se quede. Dicha propuesta parte de otorgar a la fábrica una nueva calificación urbana, que la haga atractiva para los compradores de suelo o para el propio Ayuntamiento y así poder costear la construcción de una nueva factoría en un polígono del concejo. De este modo, hablar de la calificación de los terrenos sería hablar de la última esperanza para la conserva en el concejo de Carreño.
Pase lo que pase, el próximo 31 de julio, fecha del cierre de Albo, la actividad conservera desaparecerá de Candás. Si las negociaciones no prosperan, ya no habrá trabajo para más de un centenar de personas; si, en cambio, son fructíferas, la fábrica se trasladaría a un polígono agroalimentario del concejo, fuera de la capital. En este último supuesto, a partir de ese momento se dará rienda suelta a las especulaciones sobre el futuro de los terrenos que ocupa Albo en el centro de Candás y que durante décadas han permanecido inalterados, provocando incluso el colapso del saneamiento, como reconoció el gobierno local, para evitar «darle una excusa a Albo para marcharse».
Las asociaciones vecinales ya sopesan si lo óptimo sería construir viviendas en el solar o si se trata de la última oportunidad de Candás para tener un aparcamiento en el casco urbano. Hay, incluso, un foro vecinal que ha puesto en marcha una encuesta al respecto y, hasta ayer, el 80 por ciento de los vecinos se decantaba por la segunda alternativa.
Para dar valor a esos terrenos, el Ayuntamiento, una vez cierre la fábrica, tendría que otorgar una nueva calificación urbanística al solar propiedad de Albo, que actualmente es suelo industrial compatible con residencial, mediante un PERI. Ese cambio incrementaría el valor de dicho suelo y lo haría atractivo para la opción inmobiliaria. Con el incremento del valor del suelo, se generaría la plusvalía que facilitaría económicamente el traslado de la fábrica de Albo a un polígono industrial.