EN DIRECTO
Lne.es » Siglo XXI
 Noticia anterior   Noticia siguiente 
 

Dinosaurios en la licuadora

Colunga pide una reforma de su infraestructura turística para exprimir todo el jugo del recurso jurásico, más atención a la industria agroalimentaria y otras estrategias para fijar población joven

 12:34  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

MARCOS PALICIO, COLUNGA
Cuando Colunga despierte, el dinosaurio todavía estará allí. Deformando el cuento de Augusto Monterroso, algún vecino viene a decir que esta villa durmiente le debe honores mejores a sus símbolos. La sospecha de que el jurásico puede dar más jugo flota en este lugar pisado por dinosaurios, entorno urbano de rasa costera que adorna hoteles y restaurantes con huellas «tridáctilas» y que al decir de sus habitantes tiene puesto el despertador para levantarse a exprimir mejor éste y otros yacimientos de riqueza. El millón de visitantes del Museo Jurásico de Asturias, encaramado desde hace seis años en la rasa de San Telmo, entre Colunga y Lastres, informa sobre la vitalidad y vigencia del símbolo; los «destellos de apatía» que algún vecino percibe en la capital del concejo atemperan el optimismo. A este lado del Sueve, a mitad de camino entre la sierra y el mar, se invoca la potencialidad del sector «cultural-turístico» como faro de un futuro que tiene asegurada la campaña de publicidad desde el jurásico, pero que también está obligado a sortear alguna barrera «estructural». Y al bajar a la calle, al pasear Colunga entre bares, hoteles y sidrerías agrupadas de dos en dos y una oferta comercial básica con «un poco de todo», hay quien echa en falta infraestructuras mejor preparadas, más iniciativa empresarial singular y establecimientos más capaces: algún hotel donde pueda pasar la noche una excursión completa, un restaurante «para dar de comer a más de cincuenta personas»...

Colunga tiene tirón y en la pasada Semana Santa, según el Alcalde, Rogelio Pando, el «mejor resultado turístico del oriente», pero también, todavía, recorrido para pedirse un esfuerzo adicional. Tal vez no haya perdido su fama bien ganada de lugar «de estancia cómoda y agradable donde el visitante se encuentra a gusto», interviene José Antonio Fidalgo, cronista oficial del concejo. Pero a él y al secretario de la Asociación Colunguesa de Turismo, José Luis Cueli, también les parece que la localidad está en disposición de explotar más el poder desestacionalizador del museo más visitado de Asturias y de diversificar actividad para retener aquí a esa población que ha decaído levemente en el resumen de lo que va de siglo. Subió con timidez en 2007 y 2008, sí, pero ha vuelto a caer en 2009. En los aproximadamente 1.100 habitantes de hoy, más o menos un centenar por debajo de los del año 2000, pesa ese descenso casi tanto como el magnetismo y la proximidad de Villaviciosa, con sus 6.000 que son mil más que hace una década y que le ponen a Colunga la competencia fuerte demasiado cerca. En el retrato apresurado de Fidalgo, desde que está cerca de casi todo la villa «ha mejorado mucho en cuestión de urbanismo y servicios», pero el sector industrial se acerca «prácticamente a cero», la mayor empresa es el ayuntamiento y la sidra y las conservas han dejado la pequeña manufactura agroalimentaria colunguesa olvidada en algún rincón del pasado.

En el bar La Esquina, en este ángulo que forman la avenida de Asturias con la de la Playa, frente a la iglesia de San Cristóbal y la Plaza de España, la sobremesa de una tarde perezosa de mayo no deja mesa libre para el mus, el tute o la brisca. Es cualquier jueves y por eso los comerciantes casi acaban de levantar el mercado semanal del entorno de la plaza de abastos. La bullanga se ha trasladado de la feria al bar para definir la vitalidad de esta población que vende y se divierte a la manera que impone esta estructura demográfica muy determinada por la situación. «Somos mayores». La mejora de las comunicaciones hacen que sea tan fácil llegar como marcharse. Y la proximidad de grandes centros urbanos y comerciales ha decidido que igual aquí que en prácticamente toda la Asturias periférica se coticen bien las estrategias útiles para contener cierta huida de la población joven. «Vivimos», sigue Fidalgo, «del sector servicios, básicamente centrado en el turismo» y en un comercio de subsistencia en el que «tienes un poco de todo y al final prácticamente de nada», afirma Adolfo Iglesias, vicepresidente de la obviamente muy pujante asociación de mayores de Colunga. Vuelve al argumento la ubicación y lo cerca que está todo gracias a la Autovía del Cantábrico y lo complicado que a veces resulta mantener un negocio, afirma Cueli, en un lugar «con una población fija pequeña y decreciente» a 18 kilómetros por autopista de otra grande y ascendente. Por no hablar de lo que ha cambiado todo en Colunga, ya sin locales de ocio juvenil en «uno de los primeros sitios donde hubo salas de fiestas para la juventud», retrocede Fidalgo hasta los años treinta del siglo pasado, a los bailes en el «Pabellón Biskra», junto a la playa de La Griega. Ahora la clientela es diferente, Luisa Fernández preside una asociación cultural y deportiva -«La huella»- con una media de edad que calcula en 55 años y «la única gacetilla» que informa de las cosas de la villa la edita, cómo no, la asociación de jubilados, destaca Fidalgo. Y en el grupo folclórico Xagardúa son treinta, «hubo épocas de cincuenta» y últimamente se atisba un vacío, un salto «de los doce años a los dieciocho», apunta Andrea Vega.

El doble juego de las comunicaciones tendrá alguna culpa si se escuchan las quejas y las esperanzas rotas de algún hostelero colungués. «Me decían», recuerda José Luis Cueli, «que cuando las carreteras eran malas el paso por Colunga era obligatorio y la gente paraba aquí. Ahora solamente se detiene el que viene expresamente y ya no es como antes, ya no tiene por qué entrar el que va de viaje». Será que desde que resulta tan fácil llegar también cuesta más quedarse, aunque el secretario de la patronal turística y hostelera, empresario de turismo rural, se utiliza a sí mismo para poner el ejemplo contrario. Nacido en Colunga, se fue a Oviedo y a Gijón y ha vuelto a casa, porque ya «puedo vivir aquí teniendo los mismos servicios que en Gijón» y además, algunos días, tardar menos en llegar hasta allí desde Colunga que en atravesar la ciudad de un extremo a otro.

A la pregunta de por qué no cunde su ejemplo responde algún vecino echando en falta alguna actividad que mueva la villa al margen del comercio y la hostelería y el turismo y es José Antonio Fidalgo quien se protege contra «un problema estructural, no coyuntural. Necesitamos olvidar el pasado y buscar un futuro rentable fijando unas estructuras que den potencialidad económica a la población». El turismo ligado a la cultura, sí, pero también una industria agroalimentaria que siga las huellas muy fértiles de Villaviciosa en este terreno. Andrea Vega, colunguesa y componente del grupo de baile Xagardúa, se acuerda de que «la manzana de Colunga es, según dicen, la mejor de la zona, y no es normal que haya un solo lagar». Ni que tampoco hayan prendido, le ataja José Antonio Fidalgo, las posibilidades de la «industria conservera, tanto pesquera como hortofrutícola», en un concejo que antes de los años cincuenta llegó a ver funcionar «más de veinte industrias de este tipo» y que sigue teniendo «un buen terreno de labrantío», asegura.

El Plan General de Ordenación Urbana, en fase de redacción, debe dar respuesta a la zona industrial que necesita Colunga. El Alcalde ofrece el proyecto de «un polígono de 60.000 o 70.000 metros» junto a una estación de autobuses, diversas mejoras urbanísticas y más aparcamiento y «mayores y mejores espacios públicos» para que haya, afirma Rogelio Pando, «un poco de todo en la villa».

«Si hubiese una construcción asequible y oferta de viviendas», propone José Luis Cueli, «hay gente que, aun trabajando fuera de la villa, podría perfectamente vivir en Colunga».

El cronista oficial del concejo mira hacia el sector primordial de la economía colunguesa, el turismo y los servicios, y pide «un aprovechamiento adecuado de los recursos que ofrece la falda norte del Sueve». Para José Antonio Fidalgo, la villa podría beneficiarse si alguna empresa imitase las iniciativas de otros concejos con una oferta de rutas por la sierra y si «se potenciase más» el Centro de Interpretación de la Sierra del Sueve, ubicado desde 2007 en las antiguas escuelas de Gobiendes.

El turismo con apellidos, sostienen aquí, tiene futuro a este lado de la sierra y José Antonio Fidalgo se lanza a intentar captar el de congresos. «Oviedo y Gijón son ciudades eminentemente congresuales», asegura, «que en ocasiones se llenan y se ven obligadas a derivar visitantes hacia su entorno próximo». Por eso sería importante, a su juicio, entrar a formar parte de ese entorno «englobándose en las redes de los touroperadores» y, una vez más, reiterando la necesidad de adaptar a ese público la estructura del sector turístico en la villa.

Hay aquí algunos que viven en Colunga sin estar empadronados en la villa «por no ir al hospital a Arriondas». Luisa Fernández, presidenta de la asociación cultural y deportiva «La huella», lamenta que la atención sanitaria correspondiente a su concejo sea el Hospital del Oriente cuando «ni siquiera hay transporte público a Arriondas» y es evidente que desde Colunga es más sencillo y operativo llegar a Gijón.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

HACE 25 Y 50 AÑOS

Portadas La Nueva España

Portadas de La Nueva España

Las portadas de hoy de La Nueva España hace 25 y 50 años

      CONÓZCANOS:   CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES      PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR   
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad