Oslo / Oviedo
El ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore y el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de Naciones Unidas fueron galardonados ayer con el premio Nobel de la Paz 2007 por su impulso al conocimiento y las acciones para contener el calentamiento global. Gore se convirtió ayer en el décimo galardonado con el «Príncipe de Asturias» que recibe un Nobel. El próximo día 26 recibirá en Oviedo, de manos de don Felipe de Borbón, el premio de Cooperación Internacional.
La Fundación Nobel otorgó este galardón en reconocimiento a las acciones que tanto Gore como IPCC han llevado a cabo para fomentar y difundir el conocimiento sobre la incidencia de las actividades del hombre en el cambio climático, lo cual, según el Comité Nobel, ha sentado las bases para enfrentarse a este problema.
Gore, quien el pasado mes de febrero ganó un «Oscar» por su película «Una verdad incómoda», un documental cuya difusión en las escuelas británicas ha sido desaconsejada por un juez, al detectar nueve errores, era uno de los candidatos más sonados para el Nobel de la Paz. Tras conocer la noticia, el ex vicepresidente dijo que el premio es significativo por la inclusión también del Grupo de expertos de la ONU, un «organismo científico importante del mundo (que está) dedicado a mejorar la comprensión de la crisis climática».
Al señalar que el calentamiento global no es un asunto político, sino una crisis mundial, el ex vicepresidente estadounidense afirmó que «nos enfrentamos a una verdadera emergencia planetaria».
Gore donará una parte de la compensación económica del premio a la Alianza para la Protección del Clima, una organización no lucrativa que pretende llamar la atención de la población de Estados Unidos y del resto del mundo sobre la urgencia de resolver la crisis climática. «Es probablemente la persona que más ha hecho para crear una mayor comprensión mundial de las medidas que necesitan adoptarse», señala el Comité Nobel en la publicación del galardón en su página web.
En algunos círculos se comenta que el premio podría incentivar la presencia de un movimiento en Estados Unidos que pretende proponer a Gore como candidato para la Presidencia en el año 2008, aunque el galardonado ha insistido hasta ahora en que entre sus proyectos no figura la contienda electoral. Gore «ha sido durante mucho tiempo uno de los principales políticos ecologistas del mundo», afirmó el Comité Nobel, que destacó la conciencia anticipada que tomó Gore acerca «de los riesgos climáticos a los que el mundo se enfrenta».
En cuanto al Grupo de la ONU, la Fundación Nobel hizo hincapié en que ha presentado durante dos décadas una serie de informes científicos que han «creado un amplio consenso documentado sobre la relación entre las actividades humanas y el calentamiento global». «Millares de científicos y autoridades de más de un centenar de países han colaborado para lograr una certeza mayor en cuanto a la dimensión del calentamiento», remarcó.
En la década de los ochenta, el cambio climático «parecía solamente una hipótesis interesante; la década de los noventa generó una evidencia más firme en apoyo de la hipótesis. En los últimos años, los vínculos son cada vez más claros y las consecuencias, incluso, más evidentes», subrayó el Comité Nobel.