FRANCISCO RODRÍGUEZ
EMPRESARIO, PRESIDENTE DE ILAS (RENY PICOT)
Oviedo, J. N.
Los niños que consumen en abundancia productos lácteos como leche o queso tienen una mayor expectativa de vida, según un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, y de la Universidad de Queensland, en Australia. Los expertos analizaron el historial médico de 4.500 niños británicos que participaron en un estudio médico en los años treinta del pasado siglo.
Los científicos descubrieron que aquellos niños que habían gozado de una ingesta diaria alta de lácteos y calcio tuvieron una mayor protección contra los accidentes cerebrovasculares y otras causas de mortalidad. Los resultados acaban de ser publicados en la revista «Heart».
A pesar de que los productos lácteos contienen colesterol y grasas que obstruyen las arterias, su consumo elevado parece que no aumentó el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, según se desprende de lo observado en los participantes en el estudio.
La investigación analizó la dieta de las familias en su conjunto de los niños concernidos por el estudio y constató que el alto consumo de calcio, fundamentalmente proveniente de la leche, disminuyó la mortalidad en una cuarta parte.
El consumo diario de calcio en cantidades de al menos 400 miligramos -como el que se encuentra en un vaso de leche- redujo la probabilidad de morir de un accidente cerebrovascular en un 60 por ciento.
Los efectos beneficiosos se atribuyen a las cantidades que suelen recomendar los expertos: tres raciones diarias de productos lácteos -como un vaso de leche de 200 miligramos, un yogur y un trozo de queso- proporcionan el calcio que la mayoría de los humanos necesita.
Los investigadores han afirmado, asimismo, que tuvieron en cuenta que los niños con un mayor consumo de lácteos provenían de familias con más medios económicos y recursos socioculturales y tenían mejores dietas en general. En cualquier caso, han afirmado que existen evidencias de que un elevado consumo de calcio es bueno para la presión sanguínea.
Según los responsables del estudio, el consumo de lácteos puede influir en el estado de la circulación sanguínea y del corazón, concretamente a través de una hormona llamada factor de crecimiento insulínico 1 (IGF-1, por sus siglas en inglés).
En los adultos, los niveles altos de IGF-1 están vinculados a una reducción de los fallecimientos relacionados con fallos cardiacos y enfermedades del corazón.
Según Joanne Murphy, de la Asociación de Accidentes Cerebrovasculares del Reino Unido, el estudio realizado por investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, y de la Universidad de Queensland, en Australia, es muy interesante, aunque se debe seguir investigando para calcular los beneficios concretos de la leche en la reducción de las probabilidades de morir de un accidente de ese tipo. «Mientras tanto, aconsejamos a los padres que den a sus hijos una dieta rica en fruta y vegetales, y baja en grasas saturadas y sal».
June Davison, de la Fundación Británica del Corazón, considera a su vez que «es especialmente importante incluir los productos lácteos como parte de una dieta balanceada desde una temprana edad. Sin embargo, los adolescentes y adultos deben consumir productos lácteos bajos en grasa, como la leche o los yogures desnatados, lo que les ayudará a mantener bajo el consumo de grasas saturadas y a proteger el corazón», señaló Davison.
La leche contiene grasa -fundamentalmente triglicéridos, un 98 por ciento del total de los lípidos-, proteínas, como caseína, albúmina y proteínas del suero, y glúcidos, como la lactosa.
Además, la leche entera de vaca es una importante fuente de vitaminas A, B, D3 y E. La vitamina D es la que fija el fosfato de calcio a dientes y huesos, por lo que es especialmente recomendable para niños.
Oviedo, Javier NEIRA
Francisco Rodríguez, asturiano de Cangas del Narcea, es presidente de Ilas, la multinacional láctea que comercializa, entre otras marcas, Reny Picot.
-Le parece lógico o por el contrario le extraña que el consumo de leche alargue la vida, según un reciente informe científico.
-Los productos lácteos son extremadamente fiables. De eso no cabe la menor duda. Se dirá que con esa afirmación llevo el agua a mi molino, pero ciertamente es así. Lo que toma el consumidor no tiene ningún añadido. Los productos relacionados con la leche son los alimentos más naturales que cabe. Eso vale para la leche en sí misma, pero también para los quesos, los yogures y otros derivados. No necesitan conservantes. Por eso afirmo que son productos del todo fiables, son genuinamente naturales, como puede ser también el caso de la fruta.
-¿Tan rotundo?
-Es imposible que sienten mal. Y a partir de ahí vienen los beneficios, de manera que es del todo lógico que ayuden a la salud y a alargar la vida de las personas que los consumen de una forma preferente.
-Un ejemplo.
-Es el caso mismamente de los cistercienses de Cobreces, en Cantabria. Hacen un queso que también se fabrica en muchos sitios de Francia, un queso que es muy bueno y saludable. Los cistercienses en general sólo comen lo que cultivan. Por eso alcanzan una longevidad superior a la media de la población. Con buenos productos lácteos y buenas oraciones se llega, seguro, a los 150 años de edad.
-Otra cosa, ¿cómo está afectando la crisis económica a un sector tan saludable?
-Con la crisis económica que afecta a todo, están disminuyendo los márgenes, en general, y los márgenes del sector lácteo, muy en concreto.
-¿Por qué?
-Los piensos suben de una forma incontestable, porque suben, entre otras cosas, los cereales y al tiempo bajan los precios de la leche, porque aumenta la producción en los EE UU y aún más en Brasil. También hay que considerar que se reduce la renta en términos generales. Está ocurriendo exactamente lo contrario de lo que sucedía hace dos años. La Unión Europea está poniendo precios de interdicción muy bajos y, claro, baja la leche. Todo eso es pésimo para los ganaderos.
-Que están protestando, que se están manifestando.
-Yo me pongo absolutamente del lado de los ganaderos en lo que está ocurriendo y acabo de describir de una forma rápida. Todo depende de ellos y de los distribuidores. Por eso yo me pongo absolutamente del lado de los ganaderos, porque mis industrias dependen de ellos y todos, en general, dependemos de ellos a esos efectos.