JOSÉ RAMÓN CUERVO-ARANGO
Fotógrafo, premio «Cajastur»
Oviedo, María LASTRA
José Ramón Cuervo-Arango (Gijón, 1947) es uno de los mejores fotógrafos asturianos y uno de los de mayor proyección en el panorama internacional.
-¿Contento con el premio?
-Es una satisfacción muy importante. Hay que tener en cuenta que es un premio con mucha relevancia, por lo que es un orgullo ganarlo.
-¿Cómo surgió la idea de la fotografía galardonada, «Díptico de las rosas»?
-La fotografía es un ramo de rosas blancas visto desde arriba, pensé que hacer un díptico con esas rosas en negro quedaría bien. El resultado fue muy bonito.
-Suele centrar su trabajo en la investigación del paisaje, ¿qué toma de él? ¿Cómo es el paisaje de Asturias?
-La naturaleza es una parte muy importante de la vida de todo el mundo y en particular de la mía, me encanta y me llama mucho la atención. De Asturias puedo decir que es un auténtico paraíso, sus luces son originales, aunque eso también hace que sean más difíciles.
-¿Las nuevas tecnologías favorecen el arte fotográfico?
-La fotografía es algo muy serio, las tecnologías la han banalizado en parte y han convertido en fotógrafos a otros que no lo son. Soy un defensor acérrimo de la fotografía clásica. Pero las tecnologías facilitan el trabajo y hay grandes profesionales.
-Concede una gran importancia al trabajo en el laboratorio.
-Hasta la explosión digital la inmensa mayoría de los fotógrafos realizábamos nosotros mismos este trabajo, excepto en las fotografías a color, que es mucho más delicado. Yo sigo haciéndome cargo del trabajo en el laboratorio a día de hoy.
-¿Desde el Principado se dan suficientes iniciativas para impulsar la fotografía?
-Creo que sí. Actualmente, la fotografía es un medio popular y además con mucho tirón. La avalancha digital la ha favorecido mucho.