Los Ángeles
Un juez de Los Ángeles confirmó ayer que los tres hijos de Michael Jackson quedarán bajo la custodia legal de su abuela, Katherine Jackson, que también recibirá una asignación para hacerse cargo del cuidado de sus nietos y otra en concepto de manutención de los tres niños.
Así lo ha decidido el juez del condado de Los Ángeles (California) Mitchell Beckloff, quien también tenía previsto pronunciarse a lo largo del día sobre la herencia del artista, otro de los temas más espinosos desde que se conoció la muerte de Jackson el pasado 25 de junio. El juez ha dictaminado que la madre del cantante percibirá la asignación completa que había pedido para hacerse cargo de sus nietos, aunque sólo recibirá el 83 por ciento de lo solicitado por sus abogados correspondiente a la manutención de los niños, cantidades que no se han hecho públicas.
La decisión de Beckloff sobre el futuro de los hijos de Jackson, Michael Joseph Jackson Jr., Paris Michael Katherine Jackson y Prince Michael Jackson II, no ha sorprendido a nadie, ya que Katherine Jackson había llegado a un acuerdo extrajudicial la semana pasada con la ex mujer del artista Debbie Rowe, que adquiere derechos de visita bajo la supervisión de un psicólogo.
A última hora de ayer, Beckloff admitió como prueba el testamento que el artista hizo en el año 2002, donde Katherine figura como principal heredera, mientras que el padre del cantante, Joe Jackson, queda fuera del reparto. El testamento considera por encima de todo a sus hijos. De momento, los bienes legados por Jackson los controlan el abogado John Branca y el ejecutivo musical John McClain. Tras la admisión del juez de este testamento, la madre de Jackson puede ahora nombrar un tercer ejecutor si lo considera necesario.
Por otra parte, los últimos informes publicados sobre el fallecimiento del rey del pop apuntan a una ayudante como presunta culpable de la repentina muerte del artista. Según «The Sun», la ayudante, de identidad aún desconocida, le habría suministrado Demerol mientras el médico personal de Jackson estaba durmiendo. Se suma así a las muchas y posibles causas ya barajadas.