Madrid, Efe
Además de ser «el mejor amigo del hombre», parece que los perros comprenden bastante de lo que les dicen sus dueños. Pese a que se encuentran a muchos peldaños de los humanos en la escala evolutiva se sabe que algunos pueden contar hasta cinco, entender más de 150 palabras e incluso intentar engañar a los humanos en su beneficio.
Estas conclusiones son fruto del trabajo del psicólogo y experto en investigación canina Stanley Coren, que ha revisado numerosos estudios para concluir que los perros tienen capacidad para resolver problemas complejos y que son más parecidos a hombres y grandes primates de lo que se pensaba. El investigador interviene en el congreso anual de la Asociación Psicológica Americana para hablar de «Cómo piensan los perros».
«Sus impresionantes momentos de brillantez y creatividad son un recuerdo de que quizás no sean "einsteins" pero están seguramente más cerca de los humanos de lo que pensamos», señaló.
Coren indicó que «las capacidades mentales del perro están cercanas a las de un niño de dos a dos años y medio». Además, aseguró que la raza determina algunas diferencias en la inteligencia de estos animales. Así, explicó que hay tres tipos de intelecto entre los caninos: instintivo, adaptativo (capacidad para aprender del entorno para resolver problemas) y de trabajo y obediencia (equivalente al «aprendizaje escolar»).
El border collie es el número uno en la «inteligencia de trabajo y obediencia», seguido del caniche y el pastor alemán, según un estudio realizado a 208 perros de Estados Unidos. La lista de los canes más listos se completa con el golden retriever; el doberman; el pastor shetland, parecido al collie, y el labrador, según la clasificación de Coren.
El experto aseguro además que un perro normal puede aprender unas 165 palabras, incluidas señales, y los más «inteligentes» unas 250. Los canes son capaces de entender las señales visuales de los seres humanos, incluyendo los movimientos de cabeza y las miradas. Además, los perros reaccionaron como los niños de dos años, con una correcta interpretación de los gestos. Otro factor que puede influir en que los canes comprendan las señales humanas es «el tiempo de aprendizaje cero», que es cuando los dueños les hablan a sus mascotas como si fueran un bebé. Esto se basa en el estudio de «Rico», un perro que demostró conocer 200 palabras habladas y tener gran capacidad de aprendizaje.
Por si fuera poco, también saben de números. Pueden «contar» hasta cuatro o cinco, aunque sólo tienen una «comprensión básica» de la aritmética.
Durante el juego, los perros son capaces de intentar engañar, de manera deliberada, tanto a otros canes como a los humanos y, según Coren, «tiene casi tanto éxito engañando a humanos como los humanos engañando a los perros».