Mary Wollstonecraft (1759-1797) considera la educación una herramienta poderosa para la mejora de la sociedad y por lo tanto debe ser tanto para mujeres como para hombres. En desacuerdo con las teorías rousseaunianas, crítica las teorías de su famosa obra «Emilio o De la Educación» porque se propone educar a Emilio en la libertad y en el estímulo de la curiosidad mientras que Sofía debía ser educada en la sujeción y en la obediencia. Aseguró que los varones se comportaban con las mujeres como la aristocracia con el pueblo: manteniéndolas en la ignorancia. Pide que la razón tiene que aplicarse en la lucha contra los prejuicios. La obra de Wollstonecraft fue bien acogida en toda Europa y Estados Unidos pero unos años más tarde cayó en desgracia, y su autora fue objeto de insultos a lo largo del siglo XIX. A Flora Tristán, sin embargo, le interesó especialmente y lamentó las calumnias que tuvo que sufrir la autora.