Madrid, Agencias
La gripe A se cobró ayer su décima víctima mortal en España, un hombre de 30 años que falleció en el Hospital Universitario Insular de Gran Canaria a causa de una neumonía bilateral asociada y un fallo multiorgánico. El paciente, que llevaba hospitalizado desde el pasado 26 de julio, presentaba factores de riesgo que las autoridades sanitarias no quisieron precisar por expreso deseo de los familiares.
Las enfermedades de base o los factores de riesgo, entre ellos el de la obesidad, están presentes en todos los casos de personas fallecidas por el virus N1H1 salvo en el caso de la mujer nigeriana de 33 años que murió el 16 de julio en Palma de Mallorca. Ayer la Consejería de Salud y Consumo informó de que Mabel Innocent, la tercera víctima mortal de la gripe A en nuestro país, era una persona básicamente sana. Tras la autopsia, cuyos resultados se hicieron públicos ayer «no se deduce ninguna otra circunstancia ni enfermedad que hubiese podido contribuir a originar su muerte», señalaron las autoridades sanitarias mallorquinas. Mabel murió «tras una evolución agresiva» de la enfermedad. Un misterio médico.
El presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), Ferrán Segura, consideró «excepcional y anecdótico» en España este caso. No obstante, puntualiza que «no es único en el mundo», ya que los primeros fallecidos en México «eran también jóvenes sanos», y lo mismo sucedió con algunas víctimas en los Estados Unidos.
Hasta la fecha fallecieron en España seis hombres y cuatro mujeres. El de más edad tenía 71 años.
La Comisión Europea (CE) señaló ayer que el cierre de colegios o retrasar la vuelta a las aulas tras las vacaciones de verano como medida para detener la extensión del virus H1N1 es una decisión que corresponde tomar a los estados de la Unión. Durante una rueda de prensa, un portavoz del Ejecutivo comunitario explicó que el aplazamiento de la inminente vuelta al colegio en los Veintisiete «es una cuestión de las autoridades nacionales, no de la CE».
No obstante, dijo que existe la posibilidad de que los responsables comunitarios aborden esta semana el asunto, pero, en cualquier caso, desestimó que la comisión vaya a «estipular las condiciones» para el retorno a los centros educativos europeos.
Robert Jackson, de 65 años, recibe la vacuna contra la gripe A en el Centro de Vacunación Universitario Emory, en la ciudad de Decatur, en el Estado de Georgia. Los ensayos clínicos con voluntarios han comenzado ya en los Estados Unidos en ocho centros distribuidos por todo el país, para comprobar que no existen efectos secundarios en las dosis de inoculación que serán en su día homologadas por la Agencia Internacional del Medicamento.