Oviedo, P. R.
«Indignas» e «incongruentes». Son dos de los calificativos que Carmen Rodríguez, presidenta del Colegio de Médicos de Asturias, utiliza para referirse a las manifestaciones del ministro de Justicia sobre la objeción médica en lo que respecta a la futura ley del Aborto. «La objeción de conciencia es un derecho constitucional. El Estado no puede obligarte desde el punto de vista personal y profesional a actuar contra tu conciencia», declaró ayer a LA NUEVA ESPAÑA.
Rodríguez no oculta su enfado por unas declaraciones que, a su juicio, son «bastante irresponsables». «Lo que más me indigna, añadió, «es que se les llena la boca hablando de democracia y derechos democráticos y al final lo que les gusta es practicar el estalinismo o el esclavismo. Un ministro de Justicia debería ser mucho más prudente a la hora de hablar», puntualizó. La responsable del colegio asturiano comparte plenamente las reflexiones del portavoz de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín. «La libertad ideológica de los médicos a la hora de practicar un aborto es algo incuestionable, y creo que es de una ignorancia supina hablar de desobediencia civil. Me parece una falta de respeto, primero hacia la persona y después hacia los profesionales», subrayó.
Rodríguez Sendín exige cuidado a la hora de tratar estos temas «porque estamos hablando de cuestiones que forman parte de la esencia de los individuos, y la única manera de superarlas es establecer mecanismos de respeto mutuo hacia el otro, aunque ambas partes piensen lo contrario».
Por otra parte, el presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC), José María Simón, considera «grave» que el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, «ignore que la Constitución reconoce el derecho a la objeción de conciencia».
A juicio de Simón, «parece que este Gobierno esté empeñado en que todos nos hagamos un "suicidio ritual progre" sólo porque él lo diga: niñas que aborten sin saberlo sus padres o médicos que no puedan objetar de ninguna de las maneras».
En este sentido, recuerda que el derecho a la objeción de conciencia, no sólo está recogido en la Carta Magna, sino «también es reconocida por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la cual alude la Constitución y que es fuente de derecho en España». Pero, además, el presidente de FIAMC considera: «Por sentido común y por decencia ciudadana, a nadie se puede obligar a realizar un acto que le repugne profundamente».