Londres, Oscar Tomasi
Los hombres, en España, aún participan de forma casi testimonial en las labores del hogar y el cuidado de los hijos, lo que sitúa al país por debajo de la media del mundo desarrollado en igualdad de género y explica su baja tasa de natalidad.
Así lo señaló la vallisoletana Almudena Sevilla, investigadora del Departamento de Economía de la Universidad de Oxford, tras presentar un estudio sobre la relación entre la división del trabajo doméstico y la formación de la pareja, publicado en la revista «Journal of Population of Economics». Su trabajo está basado en 13.567 entrevistas en doce países (1.781 en España).
España ocupa la octava posición en la clasificación de igualdad entre hombres y mujeres en países desarrollados, por detrás de Suecia, Noruega, Reino Unido, Estados Unidos, Holanda e Irlanda, y por encima de Nueva Zelanda, Japón, Alemania, Austria y Australia. La puntuación española fue de -0,08, no muy lejos del último clasificado (-0,16) y, sin embargo, a una distancia notable del primero del «ranking»: Suecia (0,43).
Las mujeres realizan de media en España cuatro de las cinco horas de trabajo doméstico diario, mientras que los hombres se ocupan de la hora restante.