Cuarenta años después, la filosofía de Woodstock parece no haber desaparecido. El festival, que puso banda sonora a toda una generación y que se perpetuó como hito cultural, recibe el homenaje con «Woodstock 40», un disco doble que resume parte de aquellos tres días que marcaron el cénit del movimiento hippy. La selección, que se publicará esta próxima semana en España y recoge a artistas como Richie Havens, Janis Joplin, The Who o Jefferson Airplane, no ha escapado a la tentación de incluir los dos momentos estelares del evento: la voz rasgada de Joe Cocker cantando «With a Little help from my friends», y el solo de guitarra en el que Jimi Hendrix distorsionó para la historia el himno americano. En la inauguración del festival en 1969, muy pocos cobraron por su trabajo en Woodstock. La incertidumbre se extendió a los artistas, muchos de los cuales se mostraban reacios a actuar. Pero lo que ocurrió finalmente durante los tres días que transcurrieron entre el 15 y el 18 de agosto es de sobra conocido: grandes actuaciones, algunas ya míticas, en un escenario hippy que ya es historia de la música. Además acabó siendo gratuito por un error en la organización.