Oviedo, E. G.
Los informes de cada médico centinela van a parar a la sección de Vigilancia Epidemiológica, en Oviedo, y desde ahí, una vez valorados, saltan a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. No acaba aún su viaje administrativo, porque los datos nacionales se trasladan al Centro Europeo de Vigilancia de la Gripe (EISS).
Pero la red de médicos centinelas no sólo se encarga del control de la gripe. Los controles se solían parar en mayo pero la red lleva los tres últimos veranos en activo. Un verano se controlaron los casos de diarrea; otro, los de herpes.
Los médicos piden que «acudan a los centros de salud aquellas personas que de verdad lo necesiten» porque es la mejor forma de contener la demanda asistencial. Agúndez recuerda «la última epidemia gorda» de gripe, en el invierno 1999-2000. «Aquí me pilló».