Madrid, Europa Press
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, afirmó ayer que «nuestra sociedad está madura» para aceptar que las autoridades sanitarias prohíban el consumo de tabaco en todos los lugares públicos y de ocio en virtud de un «endurecimiento» de la actual ley Antitabaco.
Según Jiménez, la actual normativa (en vigor desde el 1 de enero de 2006) «fue buena en su momento, ya que nos habituó a dejar de fumar en los centros de trabajo y en determinados lugares públicos, generando una cultura y un hábito en los españoles que se ha ido consolidando». Sin embargo, precisó, «todavía existen lagunas e indefiniciones en la aplicación de la ley, como si se puede fumar o no en todos los lugares públicos de ocio».
«Nuestras encuestas dicen que el 70 por ciento de los españoles estaría de acuerdo con una prohibición total y con no dejar la decisión a los propietarios de los lugares de ocio», argumentó la ministra de Sanidad en declaraciones a la cadena SER. «A casi todo el mundo le apetece entrar en un lugar en el que no le moleste el humo, fume o no fume, porque siempre será un espacio más agradable», apuntó.
Trinidad Jiménez hizo alusión a las experiencias registradas en países con legislaciones restrictivas -casos de Italia, Turquía o Irlanda- para valorar que «decisiones de estas características están funcionando bien». La titular de Sanidad indicó que «revisar y evaluar la ley fue una promesa que hice al inicio de mi mandato». ¿Motivo? «El tabaquismo es una enfermedad, una patología que afecta a todos los ciudadanos, que puede provocar la muerte y que, de hecho, es la causa de 55.000 muertes al año». «Como responsable de Salud Pública, tengo que tratar de dar una respuesta», subrayó la ministra Jiménez.