Valencia, Agencias
El cirujano Pedro Cavadas, quien dirigió el largo proceso quirúrgico a lo largo de toda la noche del martes al miércoles en los quirófanos del Hospital La Fe de Valencia, se confesó ayer «muy satisfecho» de la operación, que se prolongó más de quince horas. Cavadas advirtió de que si la operación ha sido un éxito o un fracaso «es algo que el tiempo dirá».
«Si sigue todo como está yendo hasta ahora, que es bien, ya podremos hablar de un éxito», afirmó el experto, quien se reconoció cansado por el esfuerzo realizado. Respecto al estado del paciente, avanzó que, según sus cálculos, podrá hacer «vida más o menos normal» en un plazo de «entre 6 y 8 meses».
Cavadas se mostró reacio a dar detalles de la operación y pronosticó que en diez o doce días informará de los pormenores de la misma. «No voy a ofrecer información antes por motivos obvios, para saber que no surgen complicaciones inmediatas, problemas que siempre pueden surgir», agregó el especialista. El cirujano lamentó las filtraciones que se han producido de determinados «detalles sensibles» tanto del paciente como del donante, circunstancia que calificó de «intolerable».
Ayer los médicos fueron muy cautos. Por eso la rueda de prensa ante la expectación creada corrió a cargo de un político. Le tocó al conseller de Sanidad de la Generalitat Valenciana, Manuel Cervera, quien calificó la intervención como «un hito» y destacó «el honor y la satisfacción» que supone el que esa primera operación en España haya tenido como escenario un hospital de su comunidad autónoma.
El siguiente trasplante de cara podría ser llevado a cabo en el Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, donde tienen ya un paciente en preoperatorio, a la espera de que surja un donante que se adecue a las características requeridas.