Valencia,
Pilar G. DEL BURGO
El primer trasplante de cara de España y octavo del mundo consistió en implantar tejido facial desde el labio superior hasta el cuello, según explicaron ayer fuentes próximas a la institución sanitaria donde fue realizada una intervención histórica. La operación finalizó a las cinco y media de la mañana de ayer, tras quince horas y media de maniobras quirúrgicas en dos quirófanos del hospital La Fe, en Valencia.
El receptor, Francisco M. G., un paciente oncológico de 43 años que viajó desde Canarias a Valencia para someterse a la intervención, evoluciona favorablemente en la Unidad de Reanimación del edificio de Rehabilitación del centro sanitario.
El enfermo sufría una deformación facial en la parte inferior del rostro y zona alta del cuello ocasionada por el tratamiento de radioterapia y quimioterapia al que tuvo que someterse para superar el proceso tumoral. Más de treinta profesionales del centro hospitalario y del equipo del cirujano Pedro Cavadas participaron en esta intervención pionera en España.
La extracción de órganos del donante, un ciudadano de 35 años de origen belga (no escandinavo como en un principio se había dicho) afincado en una localidad del interior de la provincia de Valencia, comenzó a las tres de la tarde del martes.
Al fallecido, al que se mantuvo en muerte cerebral hasta disponer de la autorización familiar para proceder a la obtención de órganos incluido el rostro, le extrajeron los pulmones, el corazón, el hígado y los riñones.
A las siete de la tarde entró el equipo del doctor Pedro Cavadas para extraer la parte inferior del rostro y la zona del cuello con las arterias carótidas, la vena yugular y todo el sistema de vascularización facial y nervioso necesario para realizar todas las conexiones del implante. La retirada de tejido del donante se prolongó durante tres horas.
A las diez de la noche, el equipo quirúrgico, con Cavadas a la cabeza, se dirigió a uno de los quirófanos del edificio de Rehabilitación donde se hallaba el receptor, a quien horas antes se le había practicado una traqueotomía para liberar la respiración de la boca y facilitar así la estrategia quirúrgica.
El novedoso y complejo implante finalizó a las cinco y media de la madrugada de ayer. El paciente fue trasladado a Reanimación, donde se le vigilará estrechamente por si se produce alguna intolerancia. En adelante deberá someterse a un proceso de rehabilitación de al menos dos años y tendrá que residir los ocho primeros meses en Valencia, según las condiciones establecidas por Pedro Cavadas.
El coordinador nacional de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, expresó su «preocupación» por que se hayan filtrado datos del donante. «La privacidad es un elemento fundamental en todos los trasplantes, pero más en los de cara», argumentó el coordinador.