El trasplante de cara realizado en Valencia se ha convertido en el primero de estas características llevado a cabo en España y el octavo en el mundo. Los receptores potenciales de esta compleja intervención son personas con deformidades faciales muy marcadas y que conllevan importantes secuelas psicológicas, sociales y funcionales, como problemas para oler o masticar. El donante debe ser una persona del mismo sexo que el receptor, edad parecida, similar tamaño de la cara y color de piel y grupo sanguíneo y tejidos compatibles.