Las excavaciones arqueológicas que se están realizando en el barrio del Castell de Tortosa han puesto al descubierto una casa romana datada en los siglos I y II, parte de la cual se halla «en un estado de conservación extraordinario». Se trata de un «gran edificio de cronología romana alto-imperial de una magnitud que no tiene precedentes en el estudio arqueológico de la ciudad», y que es, por lo tanto, susceptible de aportar datos de «inestimable valor histórico». Los hallazgos arqueológicos fueron presentados ayer por el alcalde de Tortosa, Ferran Bel, acompañado del arqueólogo Jordi Diloli. La casa romana consta de un muro perimetral estucado de siete metros de largo por tres de alto, asociado a dos paredes de dos metros de longitud, una de las cuales separa el espacio en dos habitaciones. Por el tipo de cerámica que se ha encontrado, la construcción se data en torno al cambio de era.