Covadonga / Oviedo,
P. G. / E. F.-P.
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, considera «inaceptable» la amenaza lanzada desde la Plataforma para la Defensa de la Atención Primaria de Asturias. «En cuanto tengamos una décima de fiebre cogeremos la baja», advirtió en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA un portavoz del citado colectivo médico, quien explicó que el consejero de Sanidad «no está legitimado» para pedir a los facultativos un sobreesfuerzo en caso de que así lo requiera la anunciada oleada de gripe A, porque, a su juicio, «nos ha expulsado del sistema sanitario».
La polémica salpicó las celebraciones del Día de Asturias en Covadonga, donde el presidente del Principado tachó de «inaceptables» las manifestaciones del portavoz médico e insistió en hacer llegar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. «La Administración tiene instrumentos suficientes, si hay alguna actitud minoritaria en esa dirección, para responder adecuadamente», aseguró.
La amenaza de coger la baja ante la primera décima de fiebre sólo es atribuible, según Areces, a una minoría. «Me consta que la mayoría de los médicos y del personal sanitario de Asturias está en las antípodas de esa actitud, porque han sido profesionales que han demostrado su entrega y su vocación de servicio a los demás, yo he sido testigo durante diez años», declaró. El Presidente comentó que ayer mismo lo habían llamado varias personas, «algunas del sector sanitario», diciéndole que «ni aceptan ni se identifican con semejante afirmación».
El jefe del Ejecutivo defendió la calidad y la eficacia de los servicios regionales de Salud. «Tenemos un sistema sanitario magnífico, con unos protocolos coordinados con el Gobierno de España y la Organización Mundial de la Salud. No puede haber ningún tipo de alarma ante la gripe A», dijo. Y añadió: «Desde hace años, Asturias figura en primer lugar en la apreciación de los asturianos de la calidad de la asistencia sanitaria. Esa calidad es alta por inversión en instalaciones, pero sobre todo por la atención de los profesionales. Nuestro mayor capital es el personal sanitario, que estoy seguro de que va a ejercer de nuevo su vocación de servicio».
El SIMPA (Sindicato Médico Profesional de Asturias), por su parte, calificó como «comprensible» la actitud de sus colegas. «La atención primaria está muy quemada. Esto quedará en una amenaza, una advertencia para que el consejero de Salud, José Ramón Quirós, deje de tratar a la sanidad asturiana como lo hace», opinó el secretario general, José Luis Sánchez Barbero, quien acto seguido agregó: «El médico va a estar donde se le necesite, así ha sido incluso en las huelgas más duras». Para Sánchez Barbero, es Quirós quien ha desencadenado el problema. «No se puede desacreditar a los profesionales como él lo ha estado haciendo desde que asumió el cargo».
José Manuel Martín, responsable de atención primaria del SIMPA, afirmó que los médicos «están en su derecho de coger la baja» cuando la necesiten, pero añadió que, «si se produce una epidemia de gripe A, no hace falta que nadie les exija un sobreesfuerzo: los médicos lo van a hacer sin que se lo pida nadie».
Desde la Consejería de Salud declinaron hacer valoraciones sobre la amenaza de la plataforma.