Cudillero,
V. DÍAZ PEÑAS
La noche del pasado lunes será difícil de borrar de la memoria de los miles de personas que asistieron en Cudillero al concierto de Luz Casal. La artista, que repasó su nuevo disco y su trayectoria musical, encandiló al público durante las más de dos horas de actuación. Al final, casi todo el mundo regresó a su casa tarareando temas como «Rufino», «Sé feliz», «Loca» o «Piensa en mí». Un concierto donde hubo fuertes dosis de sentimiento y donde no faltaron ni la fuerza, ni la intimidad ni el rock. Para recordar.
El concierto de Luz Casal, «Asturiana del mes» de LA NUEVA ESPAÑA, estaba programado dentro de las actividades organizadas por el Principado para celebrar el Día de Asturias en Cudillero y comenzó pasadas las diez de la noche. A esas horas, el aparcamiento de Villademar estaba completamente a rebosar y los vehículos tenían que aparcar en una finca próxima. Parecía que la noche prometía, al menos en asistencia. Y así fue. Cuando la artista de raíces asturianas arrancó su actuación, miles de personas de todas las edades llenaban la explanada del puerto pixueto, donde se organizaron los conciertos.
Luz Casal abrió el concierto de manera intimista y ofreciendo varios temas de su nuevo disco. Desde ese primer momento, la fuerza y el sentimiento no abandonaron el escenario, algo que agradeció en cada canción un público encandilado y que no perdió detalle. Mientras que unos y otras la llamaban guapa tras finalizar una de las piezas, la mayoría aplaudía a modo de agradecimiento. El público, entre el que se encontraba Jackson Brown, uno de los grandes del panorama musical internacional, se volcó con la artista. Y es que Luz desde el primer momento se metió al respetable en el bolsillo gracias su voz cargada de puro soul.
Luz Casal se rodeó de una nutrida banda que dirigió a lo largo del concierto. Dos guitarras, un bajo, batería, percusión, teclado... No faltó ni una sección de viento con tres músicos y otra de cuerda con cuatro integrantes. Todo un plantel de lujo para un concierto de lujo. Tras los primeros temas, la artista comenzó a desgranar canciones que la han acompañado desde sus inicios en la música. Así llegaron clásicos como «Rufino» o «Loca», que sirvieron para dejar patente que Luz todavía sigue teniendo corazón rockero. El público también coreó «himnos» como «Sé feliz» o «Piensa en mí» y bailó cuando la artista y la música lo pedían.
El concierto duró algo más de dos horas que a muchos se les hicieron cortas. De hecho, cuando Luz Casal y sus músicos abandonaron el escenario tuvieron que volver a salir ante la insistencia del público por más canciones. La artista no defraudó y cerró su actuación dando todo de sí, algo que animó al público a corear sus canciones con más fuerza y entusiasmo. Luz no se olvidó de sus raíces y correspondió con un «Puxa Asturias» y un «Viva Cudillero».
Tras la actuación, la artista se llevó la ovación del público. Y es que pocos fueron los que quedaron indiferentes después de la demostración de fuerza, sentimiento y garra que puso en escena Luz Casal. Ella, sin duda, fue la encargada de iluminar la noche pixueta del pasado lunes, previa al Día de Asturias, que se celebró ayer.
Y ella fue la causante de que muchos asistentes al recital, todavía de regreso al coche, siguieran tarareando los temas escuchados en el concierto. Y es que Luz Casal fue feliz en Cudillero pero, sobre todo, hizo feliz al numeroso público que asistió al concierto. Al final, todos se fueron a sus casas más que contentos.