Viene de la página anterior
SUSANA ARIAS. Los cantantes eran estupendos y como la música es muy buena todo salió prácticamente solo, casi como si no requiriese esfuerzo. La ópera no es muy conocida, así que tampoco se pusieron esos peros típicos de lo visto muchas veces y que todo el mundo se sabe de memoria. El aplauso al acabar ratificó sin ninguna duda el buen resultado.
GERARDO HERRERO. Keith, como Zerbinetta, cantó muy bien y, sobre todo, para los de la primera fila fue un espectáculo. Cortó un agudo, qué se le va a hacer, pero compensó ese problema con una actuación con mucha gracia.
CARLOS CONDE. El aria de Zerbinetta es la mejor definición de coloratura. No tiene rival en la historia de la música. Ahí la cantante estuvo discreta porque es un pasaje dificilísimo. En cuanto a Goeldner, en el papel de compositor, y Magee como Ariadna, muy bien.
CRISTINA HUELGA. El trío de las ninfas tuvo unas intervenciones destacadas, muy melódicas. El público lo apreció y se lo agradeció singularmente a la hora de los aplausos finales.
CARLOS CONDE. La melancolía va avanzando a lo largo de la representación. Va también a más en el conjunto de la obra de Strauss y se adivinan las cuatro canciones póstumas, que es de lo mejor que se ha escrito. El debate del arte se reabre, cuestiona la poesía, la pintura, la música y el papel del empresario artístico, especialmente en «Capricho».
GERARDO HERRERO. Es curioso, en el libreto no se muere el compositor y en está función sí, quizá para subrayar su desesperación.
CRISTINA HUELGA. Se analiza lo trágico y lo cómico y esos parámetros le sirven para expresar las pasiones contrapuestas que se muestran en la escena, que llegan a ser muy vivas.
CARLOS CONDE. Por eso lleva la dimensión teatral al extremo. Strauss era siempre muy escrupuloso con la escena. Y estaba casado con una soprano, de ahí que primase las voces femeninas hasta el punto de encomendarles papeles de hombre, como en esta obra.
SUSANA ARIAS. No cabe ponerle peros a la representación, a la interpretación musical y al trabajo de los cantantes, pero sí, creo, que a lo visto en la escena. Quizá se produjeron problemas de entendimiento.
CARLOS CONDE. La visión que se ofreció es más carnal que espiritual, cuando en realidad no es así.
SUSANA ARIAS. Y entonces se pierde la visión genuina que tenía Strauss de su ópera.
GERARDO HERRERO. El director de escena dijo en unas declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA que si alguien no estaba de acuerdo con sus ideas lo echaba. Quizá eso influyó en el público.
CARLOS CONDE. Esta ópera ya en su día tuvo críticas muy fundadas, incluso de un premio Nobel.
CRISTINA HUELGA. Cuando una obra es relativamente nueva porque no se suele ver en determinado teatro las cosas cambian. De todos modos, yo siempre estoy de acuerdo con la escenografía, incluso con las más rompedoras. Hay que aceptar las nuevas propuestas, gusten o no; son la expresión de un artista, de una persona determinada.
GERARDO HERRERO. Ésa es la moda.
SUSANA ARIAS. La moda de romper moldes.
CARLOS CONDE. El problema aparece cuando se cambia de época una ópera, yendo así inevitablemente en contra de lo escrito en el libreto.
CRISTINA HUELGA. Las voces eran muy buenas; en el prólogo destacó Goeldner, en el papel del compositor, aunque aún no había arrancado de verdad la obra. En la segunda parte, a mi manera de ver, sobresalió especialmente Zerbinetta, más todavía que Ariadna.
SUSANA ARIAS. Cortó el agudo cuando vio que no podía darlo sin más problemas. Eso no empañó su actuación.
«Hay que aceptar las nuevas propuestas escénicas gusten o no; son la expresión de un artista, de una persona determinada»
«El director de escena dijo en unas declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA que si alguien no estaba de acuerdo con sus ideas lo echaba, quizá eso influyó en el público»
<Cristina Huelga
>
<Si tiene que elegir un solo título se queda con «La Traviata», de Verdi, y espera con expectación la próxima representación de «Tosca», de Puccini>
<Gerardo Herrero
>
<Las preferencias van por Verdi, Puccini, Bellini... siempre compositores italianos y sus óperas, claro, italianas>
«El aria de Zerbinetta es la mejor definición de coloratura; ahí la cantante estuvo discreta porque es un pasaje dificilísimo»
«No cabe ponerle peros a la interpretación musical y al trabajo de los cantantes, pero sí a lo visto en escena; quizá hubo problemas de entendimiento»
<Carlos Conde
>
<Sus cinco principales compositores de ópera son: Strauss, Britten, Stravinsky, Berg y Shostakovich>
<Susana Arias
>
<La ópera, italiana «porque los cantantes italianos transmiten algo especial»; los compositores, Puccini, Verdi, Donizetti... y Mozart>