Washington / Madrid,
Agencias / P. Á.
Las autopsias de los fallecidos por la nueva gripe A/H1N1 muestran que este virus es diferente al de la gripe estacional, según informaron expertos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Durante la reunión sobre esta materia, el doctor Sherif Zak explicó que los estadounidenses fallecidos por contagios del virus padecían infecciones pulmonares severas, además de daño alveolar. Estas dolencias provocan lo que se conoce como síndrome de dificultad respiratoria agudo, que suele tener un mal pronóstico.
La gripe A se ha cobrado la vida de al menos 3.205 personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). No obstante, los expertos concuerdan en que las estimaciones de la extensión de la pandemia son extremadamente subestimadas debido a que muy pocos pacientes se someten a las pruebas pertinentes.
La gripe estacional provoca la muerte de entre unas 250.000 y 500.000 personas al año en el conjunto del planeta, en cifras de la OMS. Pero las muertes no se producen de la misma manera que con el A/H1N1, ya que este virus provoca graves enfermedades en adultos jóvenes y niños frecuentemente.
Científicos españoles han realizado observaciones similares. Un trabajo llevado a cabo por 21 investigadores, y que acaba de ser publicado en la revista especializada «Critical Care», describe cómo algunos pacientes con gripe A están desarrollando «una afectación respiratoria progresiva que desencadena fallo respiratorio». Y es que, según señalaba el diario «El País» en su edición de ayer, la nueva gripe ha mostrado otra peculiaridad que la diferencia de la estacional. En los casos más graves (los que acaban en la uci), se aprecia una llamativa proporción de pacientes con una neumonía viral muy agresiva.
Dirigida por Jordi Rello y Alejandro Rodríguez, del Hospital Joan XXIII de Tarragona, la investigación analiza las características de las primeras 32 personas ingresadas en las unidades de cuidados intensivos españolas desde que apareció el virus. «Ninguno de los que ejercemos ahora hemos visto neumonías así», asegura Rello, jefe del servicio de medicina intensiva del Joan XXIII. Y es que, de los 32 casos estudiados, más del 90 por ciento de los ingresos se debieron a una neumonía vírica primaria. Los pacientes llegaron al hospital con dificultades respiratorias y, en casi todos los casos, sus radiografías de tórax mostraban «opacidades en los dos pulmones». Otra conclusión del estudio indica que casi la mitad (el 47 por ciento) de las personas ingresadas en la uci por complicaciones de la gripe A no presentaban ningún factor de riesgo.
Por otra parte, las comunidades autónomas de Extremadura y Galicia han optado por combatir la gripe A mediante jarabes que en el caso extremeño serán producidos por los colegios de farmacéuticos de ambas provincias y los hospitales San Pedro de Alcántara de Cáceres y el Infanta Cristina de Badajoz y dispensados «en función de la demanda». El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Badajoz, Cecilio Venegas, explicó que Extremadura ha decidido destinar una parte de las reservas que dispone de oseltamivir, principio activo del antiviral Tamiflu, para elaborar soluciones en forma de jarabe y otra partida para encapsulados que se realizan en el Centro de Farmacia Militar de Burgos.
Una investigación llevada a cabo sobre los 32 primeros enfermos de gripe A españoles ingresados en una uci arroja el siguiente perfil: varón de 36 años (menos del 5% de ingresos corresponde a mayores de 60 años), dato que contrasta con los facilitados en Australia y Canadá, donde la edad media supera los 50 años. Respecto a los factores de riesgo, uno de cada tres pacientes es obeso; uno de cada seis, asmático. Y un 6%, mujeres embarazadas.