Oviedo, M. S. M.
Uno de los yacimientos que cuenta con entorno de protección es la cueva de Sidrón, en el concejo de Piloña. Se trata de una cavidad de más de 300 metros de longitud con varias salidas que aunque cuenta con algunos signos de pintura rupestre no tiene esta característica como principal argumento, sino que éste reside en el extraordinario conjunto de fósiles neandertales que desde hace varios años se rescatan de las entrañas de la galería del Osario en cada campaña de excavaciones.
Como viene siendo habitual en el mes de septiembre, estos días se desarrolla en la cueva una intensa actividad con distintas labores. Por un lado, continúan las excavaciones en el interior con resultados satisfactorios -se han exhumado varias decenas de fósiles, entre los que se localizan fragmentos de huesos de diferentes partes del esqueleto, falanges, dientes y material lítico-, un repertorio que se repite cada año y que suma ya la cantidad de más de 1.600 huesos pertenecientes al menos a once individuos neandertales.
Además de las excavaciones en el interior, se han estado realizando prospecciones y labores topográficas en el exterior, y en los próximos días se realizarán trabajos de tomografía eléctrica en el entorno del yacimiento. El objetivo que se persigue con estas actuaciones es precisar lo más posible la zona donde estuvo el lugar de entrada a la gruta o donde se encontraba el espacio de habitación.