Oviedo, Elena FDEZ.-PELLO
Los diez años que José Luis Iglesias Riopedre lleva dedicados a la educación asturiana, primero al frente de la Viceconsejería y después en la Consejería, han sido, según asegura, «bastante tranquilos». El curso pasado fue la excepción: huelgas y manifestaciones de los profesores y para rematar el desaguisado un sonoro varapalo judicial a cuenta de la carrera profesional. Con un curso recién estrenado, el Consejero confía en que vuelva el «sosiego y la placidez» a la escuela asturiana y dedica una hora larga a reflexionar sobre asuntos de actualidad, algunos trascendentales para el futuro de la región, con LA NUEVA ESPAÑA.
l Recortes no, rigor sí. «En época de vacas flacas hay que garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos básicos, como la sanidad y la educación, y para seguir prestando esos servicios hay que eliminar las ineficiencias del gasto. En educación hay posibilidad de ser más eficaces: en Cangas del Narcea, por ejemplo, reduciendo los itinerarios nos ahorramos seis profesores, que van a trabajar a programas como el de las secciones bilingües. La austeridad tiene que ser el principio de una Administración pública. Yo no admito que me digan que existen recortes en educación, lo que hay es rigor. Nadie piensa en suprimir programas y mucho menos los que están directamente orientados a los niños».
l La carrera profesional, errados pero convencidos. «La evaluación del profesorado está estrechamente ligada a la carrera profesional. No puede haber carrera profesional docente sin estatuto de la función pública docente, sin una ley estatal. Fue un error. El Tribunal dio la razón a los sindicatos y todo lo que estamos haciendo desde entonces es superar eso. Políticamente la idea es buena y sostenible. Vamos a avanzar en esa dirección, el Presidente explicará cómo en el debate de la región».
l Cambios y retos. «Llevamos diez años de transferencias educativas, con cambios importantes y un gasto por encima de la media española. Diez años con el mismo equipo son muchos años y para seguir mejorando hay que cambiar, de manera prudente. Lo hemos hecho incorporando gente que viene de los centros. Tenemos dos retos para la legislatura: favorecer la autonomía de los centros y reducir la burocracia, el papeleo entre los centros y la Consejería. Esos retos implicaban cambios».
l Más autonomía y menos papeles. «Los estudios internacionales coinciden unánimemente en que la calidad educativa crece con la autonomía de los centros. Aquí la Consejería estaba llevando demasiado de la mano a los centros y son ellos los que realmente conocen su contexto y a sus alumnos. Más responsabilidad exige mayor compromiso y más evaluaciones por parte de la Consejería. Y queremos reducir el papeleo entre los centros y la Consejería, dejar el indispensable. Queremos que los centros funcionen y que la Inspección haga el seguimiento».
l Gripe A: primero los niños. «De momento, con el curso ya empezado, no hay nada que nos llame la atención. La Consejería y el Ministerio de Sanidad nos dicen que no prevén un contagio generalizado, pero si eso sucede estamos preparados para responder a ello. En caso de emergencia los primeros son los niños. No se están produciendo más bajas entre el profesorado. Disponemos de 15 millones de euros para sustituciones de profesores a lo largo de todo el curso, pero no habría dinero para sustituir a todos los profesores».
l Los alumnos crecen. «A principio de este curso teníamos 1.921 alumnos más que el pasado. Por tercer año consecutivo hay crecimiento. Subieron 569 en Infantil, 1.159 en Primaria y 865 en Formación Profesional. Sigue bajando en la ESO, en 420 alumnos, y en Bachillerato, 219, pero ese descenso es menor que otros años. Y ese crecimiento general se ha fundamentado en la enseñanza pública -creció en 1.925, los concertados ganaron 62 y los privados perdieron 66-. En los últimos diez años, desde las transferencias, Asturias perdió 23.700 alumnos. La tendencia ha cambiado por la afluencia de emigrantes y cierto repunte de la natalidad».
l Diez años y lo que queda de legislatura. «Yo tengo un compromiso hasta el final de legislatura. Mi compromiso es de legislatura. Yo estoy aquí porque el Presidente lo quiere».
«No admito que me hablen de recortes de recursos en la educación; lo que hay es más rigor»