Oviedo, P. Á.
Antonio Cueto Espinar es catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Oviedo y ex consejero de Sanidad del Principado. En las líneas que siguen, analiza el actual panorama de la gripe A.
-¿Qué enseñanza arroja el comportamiento del virus de la gripe A en el hemisferio Sur?
-La conclusión, quizás todavía provisional, es que se han detectado casos por encima de lo que es habitual. Eso significa que han tenido una epidemia pero sin que las cifras hayan sido catastróficas. Conviene señalar que el término «epidemia», usado en el ámbito sanitario, hace referencia a un número de casos que está por encima de una cifra que se utiliza de referencia y que se fija a la vista de lo sucedido en años anteriores. No tiene, en absoluto, connotaciones de desastre total.
-Lo visto hasta ahora, ¿implica cambios en las previsiones para el Norte, y en concreto para España?
-Considero razonable pensar que la temporada de gripe que se aproxima se caracterizará por un número de casos superior al habitual, aunque seguramente menos de los que se temía cuando saltó el brote de México.
-¿Son idóneos los protocolos diseñados hasta el momento?
-Me parecen muy adecuados. No me cabe duda de que nuestro sistema sanitario va a aguantar este envite, por él y porque estoy convencido de que la población española sabe diferenciar situaciones de crisis auténticas de otras, como la actual, en las que hay que tener atención pero no desesperación. La vacunación, que supongo que estará disponible, va a contribuir a que la situación no sea de alarma generalizada.
-¿Ha sido prudente iniciar el curso escolar sin alteraciones?
-Yo me pregunto qué se habría ganado si las clases hubieran empezado de forma escalonada. Se está pensando en el riesgo de tener muchos niños juntos, pero hay que pensar que el auténtico riesgo está en cada aula, con independencia de lo que ocurra en el resto del colegio. Si esto es así, el riesgo no se reduce por escalonar la apertura de colegios o de clases.
-¿Se exageran los riesgos?
-Hay un exceso de preocupación. Ahora bien, debemos ser conscientes de que va a haber más casos de gripe de lo que es habitual y debemos saber que, igual que sucede cada año, habrá un exceso de mortalidad atribuible a la gripe.
-¿Cómo ve el papel de los diversos organismos: OMS, Ministerio de Sanidad, gobiernos autonómicos...?
-No me parece que pueda hacerse una crítica especialmente ácida de la actuación de los responsables sanitarios y de las decisiones adoptadas, que en algún momento han podido ser excesivas o, incluso, contradictorias. Están afrontando un problema con rasgos novedosos y bajo la presión de informaciones dispares procedentes de países con situaciones epidemiológicas y sanitarias muy diferentes. La OMS debería hacer una reflexión sobre sus protocolos de actuación, porque si algo ha quedado claro es que su actuación no está reservada a los gobiernos sino que, en gran medida, es de consumo popular. A veces ha dado la impresión de que algunos de sus directivos tenían demasiado interés en aparecer en los medios de comunicación.