JAVIER BLANCO
San Mateo entra en la recta final. Y eso tiene dos lecturas: adiós verano definitivamente; y adiós juerga, aunque no definitivamente. Pero, como cada uno habla de la feria como le va en ella, desde la óptica periodística hay que decir que dejamos atrás unos días intensos. Días que, con el paso de los meses, se revisan con placer por los buenos momentos vividos. Pero hasta que eso llega hay mucho barullo en el curro. Vamos metiendo cosechas mateínas mientras alguien vocea: «¿Qué toca, el volumen uno o el dos?; y justo a la par, cuando aún no se apagó el vozarrón, S. C. (uno de los escasos seres humanos que se acuerdan del futbolista Martí Filosía), pregunta: «¿Te llamó Gofre?»; y se le responde con información de primera: pregúntale a Mojito. Barullo, lío, papeles, programas, previas y post de conciertos, chiringos; y el Día de América en Asturias, que este año fue veloz quizá para no toparse el mal tiempo. Aunque lo del tiempo ya es un atractivo más del programa de Oviedo. En fin, San Mateo va despidiéndose. Ahora toca el Doctor Mateo, que es muy asturiano.