Vitoria, Efe
La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, afirmó ayer que se siente «muy orgullosa» del sistema nacional de salud, y dejó claro que «nunca lo pondría en cuestión por el hecho de atender a personas de otros países».
Jiménez respondió así a las declaraciones del ex presidente de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien reclamó «una sanidad para los españoles y sólo para los españoles», tras señalar que «comienza a haber un turismo sanitario de extranjeros que vienen a España con un billete de avión de 300 euros y se operan de la cadera, que cuesta un poquito más».
Preguntada por estas afirmaciones, la Ministra ha respondido que «nadie puede pensar que ningún ciudadano de un país venga a pasar diez días, se presente en un hospital, y pida que le operen de cadera», ya que «eso no es posible desde el punto de vista clínico ni sociológico».
La responsable de Política Social del PP, Ana Pastor, en una línea similar, ensalzó el modelo español -«uno de los mejores del mundo»-, toda vez que permite que «ciudadanos que aun habiendo nacido en otros lugares y viven en España» reciban atención médica.