Oviedo, E. G.
La Universidad de Oviedo tiene desde ayer nuevos estatutos. La votación que durante toda mañana tuvo lugar en el Paraninfo del edificio histórico, en la capital asturiana, arrojó un apoyo al proyecto de reforma estatutaria del 81% de los claustrales votantes. Al final de la jornada, 165 votos refrendaron la propuesta, 22 fueron contrarios y 13 optaron por la abstención. Votaron 202 personas -hubo dos nulos- sobre un censo de 285 miembros del claustro de la Universidad.
El rector Vicente Gotor estaba «satisfecho» por los resultados, por otra parte esperados dado el perfil del actual claustro. Era necesario, en todo caso, llegar a los 143 apoyos para superar la barrera de la mayoría absoluta. «Hemos logrado más consenso que en la anterior votación de estatutos, en el año 2003». Gotor incidió en que la Universidad asturiana es una de las primeras de España que adapta sus estatutos a la norma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU).
La aprobación de ayer podría haberse adelantado unas cuantas semanas, pero hace tres meses la votación, artículo por artículo, no concitó el quórum necesario para su visto bueno administrativo. Lo de ayer fue una sesión abierta de cuatro horas en la que, primero, se superó ese quórum, y más tarde se logró la mayoría absoluta requerida.
El texto pasará ahora a Consejo de Gobierno del Principado de Asturias para comprobar su legalidad. En caso de que sean necesarias algunas correcciones, éstas serán subsanadas por la Secretaría General de la Universidad sin necesidad de pasar de nuevo por la votación del claustro. Con el visto bueno definitivo del Principado se aprobará por decreto, es posible que antes de que termine el año.
La reforma de estatutos, a juicio del secretario general de la institución académica, José Francisco Fernández, refuerza la autonomía universitaria y resta burocracia. El claustro rechazó la propuesta de convertir el Asturiano en lengua propia de la Universidad aunque contempla derechos de uso. Por otra parte, la Universidad se blinda ante cambios sustanciales en lo académico: supresión de centros, fusiones o implantación de nuevos grados. Todo ello requerirá la aprobación del Consejo de Gobierno de la Universidad, que por cierto se queda con su patrona histórica, Santa Catalina, después de que algún claustral hubiera planteado la posibilidad de buscar y elegir un patrón o patrona laicos. No se encontró y tampoco es que la propuesta hubiera generado entusiasmo.
Al margen de anécdotas, hay algunas reformas que llaman la atención como la de que a partir de ahora los miembros del personal de administración y servicios (PAS) pueden ocupar cargos de directores de área. José Francisco Fernández hizo hincapié en que los cambios en los grupos internos de votantes no afectan al PAS y a los miembros estudiantiles en el claustro «que mantienen su peso porcentual» de representación, lectura que no comparte en absoluto la oposición. El equipo coordinador de la propuesta estudiantil para la reforma aseguraba ayer que los nuevos estatutos «son fruto de un proceso de imposición, sin debate ni voluntad de acuerdo, de quienes pretenden hacer de la Universidad de Oviedo un chiringuito de venta al por mayor de productos graduados». Los estudiantes añaden en un comunicado que «nos equivocamos» al esperar del equipo rectoral «algo más que sacar adelante a toda costa un texto impropio de lo que se merecen la Universidad y la sociedad asturianas».
Por otra parte, las clases del nuevo curso comenzaron «con total normalidad», señaló ayer Vicente Gotor. El rector explicó que se nota un aumento de matriculaciones en algunas disciplinas, y puso tres ejemplos: Telecomunicaciones, Ingeniería Industrial en alguna de sus especialidades, y Derecho.
El Paraninfo de la Universidad pasó en 48 horas de ser el escenario del acto oficial de apertura de curso académico a la sede electoral para las votaciones a la reforma de los estatutos de la institución. Las urnas se abrieron a las diez y media de la mañana y permanecieron activas hasta las dos y media de la tarde. El equipo rectoral valoró que tan sólo 22 claustrales votaran en contra, mientras que la oposición destacó la abstención del 29%. En la foto, el rector deposita el voto de una de las representantes del claustro.