Londres, Efe
Woody Allen se encuentra en estos momentos en pleno rodaje de su último filme, aún sin título, en las calles de Londres, donde confiesa que ya no busca la perfección en sus creaciones, sino que se conforma con «no avergonzarse» de ellas.
En declaraciones que publicó ayer «The Daily Telegraph», aseguró que no deposita «grandes esperanzas» en sus filmes, ya que ha aprendido de su dilatada experiencia que «las obras de arte son buenas, mediocres u horribles, pero nunca perfectas». El cineasta ha recalado en Londres para grabar su nueva cinta, con Antonio Banderas, Anthony Hopkins, Naomi Watts o Josh Brolin.
Allen, que no dio muchos detalles sobre el argumento, señala que aún no tiene claro el título del filme y asegura que no lo decidirá hasta ver el montaje definitivo. «Nunca titulo hasta el final porque si veo la película y no es buena, no le doy un título agresivo, sino uno de los que yo llamo «escondite» para que la gente no espere demasiado de la cinta. Sin embargo, si estoy satisfecho con el resultado, le concedo un título agresivo, con confianza y le deseo lo mejor», explica el cineasta.