Oviedo, P. R.
El arquitecto navarro Patxi Mangado, autor del proyecto de ampliación del Museo de Bellas Artes de Asturias, ha recibido tres premios en una semana, los tres por el mismo edificio, el pabellón de España en la Exposición Internacional de Zaragoza, celebrada el pasado año. La Unión Internacional de Arquitectos le ha concedido su medalla de oro. El Colegio de Arquitectos de Aragón, el galardón que convoca. Y el pasado jueves recibía la noticia de que el Consejo Superior de Arquitectos lo ha reconocido como «Premio de arquitectura española».
El pabellón de España en Zaragoza, una especie de bosque de bambú y vidrio, ha sido definido por algunos críticos como «un prodigio de belleza y sostenibilidad» y «un ejemplo de arquitectura ecológica y sostenible». Patxi Mangado lo describe como «una obra muy ilusionante hecha en un momento de mucha apuesta por materiales modestos, en el que se daba protagonismo al espacio, a la luz y a los tránsitos. Es un edificio que transmite optimismo».
El arquitecto planteó el edificio con una clara voluntad de que se utilizase una vez clausurada la Exposición. Cuando se le pregunta si cree que es el mejor que ha proyectado hasta el momento, no duda en la respuesta: «El mejor es el próximo. Mi mejor obra va a ser el Museo de Bellas Artes de Asturias, siempre lo digo. Lo mejor es lo que está por hacer y, en este momento, junto al edificio de Oviedo, también trabajo en el Palacio de Congresos y Auditorio de Palma de Mallorca».