Oviedo, E. G.
Las estadísticas despejan mitos. Ni en Asturias tenemos un índice mayor de suicidios (11 por cada 100.000 habitantes) ni un nivel mayor de pacientes esquizofrénicos, un 1% de la población. Los directivos de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría, que finaliza hoy en los locales del Colegio de Médicos, en Oviedo, sitúan a Asturias dentro de la tónica en cuanto a macrocifras y tratan de hacer frente a muchas consultas que en realidad nunca tendrían que haber llegado a la atención especializada.
Las causas, eso que se llaman los trastornos de la vida, situaciones que causan estrés o tristeza, generan precisamente eso: estresados y tristes, pero no necesariamente enfermos. ¿No criba lo suficiente la atención primaria? Paz García-Portilla contesta: «Es la pescadilla que se muerde la cola. Si nosotros estamos desbordados, todavía más lo están en los centros de salud. Muchas veces los psiquiatras nos enfadamos: pero qué hace este paciente aquí, en una consulta de salud mental... Pero no queremos cargar contra la atención primaria porque los médicos no tienen tiempo a evaluar las cosas con calma».
Una primera consulta de salud mental lleva entre 20 y 30 minutos, un tiempo que para la mayoría de los médicos de atención primaria -señaló ayer la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría- es un lujo inalcanzable.