Oviedo, Pablo ÁLVAREZ
Las farmacias asturianas sufren un desabastecimiento de las vacunas antigripales que están cubiertas por el sistema sanitario público. Como consecuencia, en los últimos días se ha repetido con cierta frecuencia la escena de ciudadanos que peregrinan de botica en botica en busca de la inmunización que les proteja frente a la gripe estacional.
Para la mayoría de estos pacientes -acogidos a Muface o alguna otra mutua-, el coste de la vacuna cubierta por el seguro ronda los 2,50 euros (el 30 por ciento del precio real, fijado en un espectro que va de los 7,93 a los 8,07 euros). Entre tanto, los laboratorios que no gozan de esa cobertura -aprovechando la consiguiente libertad para establecer precios- han elevado el importe por encima de los 11 euros.
Dicho de otra manera, la carencia de las citadas vacunas cuesta a cada usuario alrededor de 8,50 euros. Inicialmente habían salido al mercado cinco vacunas financiadas por el sistema sanitario público y cinco no financiadas.
Fuentes del Colegio de Farmacéuticos de Asturias explicaron en la tarde de ayer que los almacenes tampoco disponen de existencias y que la industria ya ha advertido de que no servirá más. Según el Colegio, esta carencia también afecta a otras comunidades autónomas. Las mismas fuentes anunciaron que propiciarán una reunión -previsiblemente a principios de la próxima semana- entre la Consejería de Salud y las mutuas afectadas para buscar una solución que no encarezca la vacuna antigripal a los asturianos que están bajo la cobertura de una mutua.
El Colegio de Farmacéuticos sostiene que la falta de abastecimiento comenzó a hacerse patente «hace dos o tres días como máximo». Las causas no han sido especificadas. Las noticias que han recibido los responsables de la corporación colegial apuntan que, en lo referido a las vacunas cubiertas por el seguro, «los laboratorios se han centrado en atender las peticiones de las comunidades autónomas» y, como consecuencia, han dejado corta la distribución en las farmacias. La Consejería de Salud asegura que la falta de vacunas en las boticas no obedece a un aumento de la demanda, circunstancia que, de producirse, seguramente sería atribuida al temor a la gripe A. «La industria hace predicciones en función de lo sucedido en años anteriores», indica el Colegio de Farmacéuticos.
Así las cosas, los pacientes que pertenecen a los grupos de riesgo habituales y que están protegidos por la sanidad pública no están teniendo ningún problema: acuden a su centro de salud y allí mismo se les aplica la vacuna. Los problemas afectan a los usuarios adscritos a mutuas, que han de buscar su vacuna en una farmacia y abonar el 30 por ciento de su importe, si figura en el catálogo de las financiadas, y el 100 por ciento si no figura.