Madrid
La agencia espacial estadounidense hizo impactar con éxito este viernes dos naves no tripuladas contra la Luna, con el objetivo de detectar la presencia de agua helada en nuestro satélite, confirmó la NASA en su web.
La localización de agua en forma de hielo en el penacho de polvo y sedimentos levantado por los impactos sería un gran descubrimiento, ya que tener garantizado un suministro de agua sería vital para la exploración humana estable de la Luna. Pasadas las 13.30 horas, la NASA dirigió con éxito el casco de un cohete vacío contra el cráter elegido cerca del polo sur de la Luna, para intentar localizar allí restos ocultos de hielo. La escena fue registrada desde la órbita por la propia nave «LCROSS» desde la que minutos antes se había separado el fragmento de cohete, del tipo Centauro. Este impacto causó una densa nube de polvo que fue igualmente analizada por la sonda, antes de que ésta fuera precipitada contra el mismo punto de la superficie lunar. El acontecimiento fue seguido por numerosos observatorios en la Tierra, y la NASA lo retransmitió en directo por internet.