Madrid, OTR/Press
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha pedido ayuda a la Iglesia para reducir los accidentes de tráfico a través de la sensibilización. «Nos han pedido que les ayudemos a concienciar a la población sobre cómo tienen que comportarse en la carretera», explicó el director del departamento de Pastoral de la Carretera del Episcopado español, Juan Antonio Rivera. La petición se realizó con ocasión de unas jornadas de pastoral de la carretera organizadas por la Conferencia Episcopal, que tenían entre sus objetivos recibir por parte de las autoridades el papel que la Iglesia debe jugar en el campo de la movilidad. La Iglesia ya ha colaborado con la seguridad vial con diversas iniciativas, entre ellas una campaña anual, y un decálogo sobre conducción que emitió en 2007, en el que el primer mandamiento era «No matarás».
La Conferencia Episcopal Española (CEE) organizó unas jornadas de pastoral de la carretera en las que participaron representantes de la DGT, la Guardia Civil de Tráfico, de las autoescuelas o los conductores de autobús, entre otros colectivos. Según señaló Rivera, uno de los objetivos de las jornadas era conocer qué esperaban los responsables de Tráfico del papel que la Iglesia debe jugar en el campo de la movilidad.
Rivera explicó que este encargo se llevará a cabo a través de las delegaciones diocesanas con encuentros, charlas, el boca a boca y la campaña anual de los obispos sobre responsabilidad en el tráfico y con la que colabora económicamente la DGT. La Iglesia forma parte del Consejo Superior de Seguridad Vial, donde tiene «voz y voto».
En junio de 2007, la Iglesia ya colaboró con Tráfico. El Consejo Pontificio para la Pastoral de los Inmigrantes e Itinerantes lanzó un decálogo, «a semejanza de los diez mandamientos», con el objetivo de elaborar normas defensoras de la seguridad vial.