Oviedo, M. S. M.
Los trabajadores del servicio de ayuda a domicilio (SAD) protagonizaron ayer una jornada de huelga y se manifestaron por las calles de Oviedo reclamando un convenio que reconozca su profesionalidad y un salario digno. Responsables de la Consejería de Bienestar Social -entre ellos Ángel González y Pedro Rodríguez, viceconsejero y director general, respectivamente- mantuvieron una reunión con representantes de las organizaciones sindicales de CC OO y UGT.
Los sindicatos trasladaron el malestar de los trabajadores -el colectivo lo componen alrededor de 4.000 empleados- por la precariedad y el bloqueo del convenio colectivo. Para dejar evidencia de su descontento, decenas de personas exigieron en la calle «condiciones dignas para los trabajadores del sector». La Consejería fijó servicios mínimos para garantizar la atención imprescindible a los usuarios. Bienestar Social señaló en un comunicado que su compromiso con estos trabajadores «se traduce en hechos, y que el presupuesto dirigido al SAD pasó de los 7,4 millones en el año 2003 a los casi 21,2 en 2009». Según sus datos, en los últimos dos años ese incremento fue del 36,4%.
La Consejería alega que dicho crecimiento se traduce en más horas de atención a las personas que lo necesitan, creación de más empleo y, por tanto, refuerzo del conjunto del servicio de ayuda a domicilio en Asturias. Ante las críticas de quienes reclaman el reconocimiento de su trabajo y rechazan las condiciones de precariedad y los bajos salarios, la Administración trasladó a los representantes de los sindicatos que la ley de Dependencia supondrá un mayor desarrollo del servicio de ayuda a domicilio, lo que consideran una clara apuesta de futuro.
Ante la queja de adjudicaciones del servicio a la baja por parte de algunos ayuntamientos, los responsables de Bienestar Social afirman que el desarrollo de la ley de la Dependencia requerirá, «contra una subasta a la baja, una mayor exigencia de acreditación, control de calidad y profesionalización de la actividad por parte de las empresas». Verónica González, de CC OO manifestó que los trabajadores de ayuda a domicilio no están en contra de la ley de Dependencia, sino de la mala gestión y organización con la que se aplica. «Atienden a personas mayores o con dependencia tanto en sus casas como en centros de día, y cobran en el mejor de los casos 815 euros».