Esos bichitos blancos...
POR CAROLINA G. MENÉNDEZ
Si un niño se rasca con insistencia la cabeza o se queja de picores, puede que tenga piojos. Estos insectos, que miden entre 2 y 5 milímetros y afectan generalmente a niños con edades comprendidas entre los 3 y los 10 años, suelen encontrarse detrás de las orejas y en la nuca. Es la hembra adulta la que deposita los huevos (liendres) sobre el cuero cabelludo. Éstos se adhieren con fuerza a la raíz del pelo, lo que dificulta su despegue, que se ha de hacer manualmente o con un peine de púas muy finas llamado lendrera.
Los piojos, minúsculos bichos de color blanco nacarado, se pueden confundir con la caspa, pero ésta, a diferencia de las liendres, se despega con facilidad del pelo y del cuero cabelludo. Los pequeños insectos no saltan ni vuelan, pero pasan con facilidad de una persona a otra si las cabezas están en contacto o si se intercambian objetos personales como peines, cintas, prendedores, gorras, auriculares... Su aparición no está directamente relacionada con la higiene y no entrañan ningún riesgo para la salud, únicamente la incomodidad que producen los picores y la irritación que presenta la piel.
Existen tratamientos muy eficaces que ayudan a atajar el problema. Es conveniente utilizarlos lo antes posible, pero nunca aplicarlos como medida preventiva. Se trata de lociones y cremas que contienen permetrina al 1% y que no están indicadas en los niños menores de 2 años.
Si se siguen las indicaciones que marca el producto elegido, casi con toda seguridad los piojos desaparecen. No obstante, si a pesar de haber aplicado el tratamiento el problema continúa, existen otros productos en el mercado que pueden recomendar los pediatras o los farmacéuticos. A la hora de aplicar el artículo hay que evitar el contacto con los ojos y las mucosas.
La ropa también se puede contaminar de piojos. En ese caso, debe lavarse en agua caliente. Por su parte, los cepillos, gorras y cintas del pelo han de sumergirse en agua hirviendo y guardarse en bolsas cerradas durante 10-12 días, tiempo en el que los parásitos se morirán.
n El piojo es un insecto de unos 2-5 milímetros que se puede ver a simple vista.
n Suelen afectar a niños de entre 3 y 10 años.
n Su aparición no significa que los niños afectados tengan malos hábitos higiénicos.
n Se encuentran, sobre todo, detrás de las orejas y en la nuca.
n Aunque se pueden confundir con la caspa, se distinguen por su color blanco nacarado y por la firmeza con la que se pegan al pelo.
n No saltan ni vuelan, pero crecen y se multiplican muy rápidamente y pasan con facilidad de una cabeza a otra con la proximidad física o al intercambiar objetos como peines, prendedores, gorros, auriculares, cintas...
n El tratamiento, basado en una loción o crema que contiene permetrina al 1%, no se puede aplicar a menores de 2 años.