HERMINIO SASTRE
Viceconsejero de Ciencia y Tecnología
Oviedo, Eduardo GARCÍA
-Es uno de los asuntos nacionales: el recorte presupuestario en la I+D en España. ¿En qué medida nos afecta?
-Hay que esperar a que los presupuestos sean aprobados. Hemos asistido en los últimos años a un incremento muy importante de los recursos, y ahora lo que se necesita es una orientación hacia la calidad, con criterios de rigor.
-O sea, menos dinero.
-Las partidas presupuestarias del plan nacional se van a incrementar porque hay que dar continuidad a la investigación, que es como decir continuidad a los grupos. La tarea pendiente es involucrar más al sector productivo.
Herminio Sastre, leonés, fue consejero de Medio Ambiente, es catedrático de Ingeniería Química y Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Oviedo, y viceconsejero de Ciencia y Tecnología. Por decirlo en pocas palabras, el responsable más directo de la investigación, desarrollo e innovación en Asturias.
-La impresión es que las empresas de esta comunidad miran la I+D más bien desde la distancia.
-Esta sociedad, en general, es todavía poco innovadora, cuando lo cierto es que en materia tecnológica las cosas se pueden hacer en Asturias tan bien como en Alemania. Hay un retraso histórico, lo que empezamos a hacer en el año 2002 teníamos que haberlo hecho diez años antes.
-¿Cree de verdad que podemos competir con las grandes referencias tecnológicas?
-En el campo de la I+D todos tenemos que pensar con una visión global. Hay un problema de masa crítica, eso es evidente. Somos los que somos, pero ser pocos también tiene sus ventajas: nos conocemos todos.
-A la gente de la calle la I+D no le quita el sueño. ¿Tan complicado es concienciar?
-El I+D es conocimiento, el conocimiento llega de la mano de personas preparadas, y las personas preparadas son muy importantes. Eso sí lo entiende la gente de la calle. El I+D es una inversión de futuro, pero lo que no se puede es hacer en cinco años lo que otros consiguieron en treinta.
-¿Cuánto se gasta Asturias en investigación y desarrollo?
-La ejecución en 2007 ascendió a 211 millones de euros, con 3.152 personas dedicadas a la I+D en la región, que no es poco. El problema es la descompensación, porque lo que se predica es la regla de dos tercios de la inversión empresarial y un tercio de inversión institucional. Es lo que ocurre en otros países de nuestro entorno. En España es al revés. ¿Cómo podemos convencer a nuestras empresas de lo bueno que es investigar? El Principado invierte en 2009 en tres programas de I+D, casi 41 millones de euros.
-¿Se cubren todos los fondos disponibles?
-No todos. En el apartado de ayudas a empresas, para el que este año disponemos de 20 millones de euros, la cantidad media ejecutada suele ser del 90% del presupuesto. Está bien porque gestionar la I+D no es nada fácil. En las ayudas de promoción y apoyo a empresas de bases tecnológicas nos sobran recursos, este año medio millón de euros.
-A ver si lo que hay es una crisis de ideas y no de recursos.
-Eso lo decía yo antes de la crisis. Ahora no me atrevería a tanto. Que no se preocupe la gente, que si en esta región surge una buena idea en I+D, los recursos los vamos a encontrar.
-¿Sufrimos un incontenible miedo al fracaso?
-La I+D es mucha paciencia y, precisamente, poco miedo al fracaso. Mire, la I+D es riesgo y equivocación, y si fracasas lo que hay que hacerte es un monumento por haberlo intentado. Pero no, aquí te apuntan con el dedo.
-¿Faltan investigadores en Asturias?
-Faltan buenos investigadores en todos los sitios, y nunca sobran ciudadanos emprendedores, jóvenes de fin de carrera que quieran saltar al mercado. Lo fundamental son las ideas.
-Muchos de esos jóvenes se tienen que marchar de Asturias.
-Para mí no es un drama ni es un fenómeno de ahora. Yo nací en León y vine a Asturias, así que soy producto de la movilidad. Ahora tengo un hijo en Madrid. La movilidad puede ser muy beneficiosa, a mí me gustaría que la mayor parte de los jóvenes investigadores asturianos pasaran una etapa previa en universidades americanas o europeas, o en centros tecnológicos de cualquier parte del mundo. En la I+D todo esto es muy necesario.
-¿Qué tal funcionan los centros tecnológicos en Asturias?
-Yo creo en ellos porque es una fórmula que, en general, da resultado en todos los sitios. Pero es imprescindible que estén bien conectados con la Universidad. En primer lugar porque sus trabajadores provienen de ella, y en segundo porque es una conexión que ayuda a la transferencia de tecnología. Para esto y para todo lo demás hay que contar siempre con la Universidad. Los centros tecnológicos tienen un efecto tractor muy interesante.
-En la Universidad, ya que la menciona, hay terror a un previsible recorte de las cuentas de la I+D.
-Está bien que la Universidad sea crítica, es su esencia. Hay que ver cómo damos respuesta a las demandas de excelencia. La Universidad tiene que fomentar grupos jóvenes de investigación que puedan disfrutar de continuidad en su trabajo.
-Se investiga e innova mucho y se conoce poco. ¿Estamos ante un problema de visibilidad de la I+D asturiana?
-Quizá no debería decir esto pero desde el punto de vista político es posible que nos vendamos mal. Hay que empezar a proyectar lo que hacemos de forma rigurosa, pero sin olvidar que la I+D+i no es hacer un edificio, sino crear grupos que sean mejores o, por lo menos, iguales que en otros sitios.
-¿Objetivos a corto plazo como viceconsejero de Ciencia e Innovación?
-Hay que mejorar las estructuras de la I+D, darles más dinamismo; también es imprescindible crear un observatorio de I+D+i para evaluar mejor el mercado.
«No siempre logramos gastar todos los recursos, porque gestionar la I+D no es nada fácil» «Al que arriesga en investigación y fracasa hay que hacerle un monumento por haberlo intentado» «Que muchos jóvenes emprendedores tengan que marchar de Asturias no es un drama, la movilidad puede ser beneficiosa» «La Universidad debe fomentar grupos de jóvenes investigadores con continuidad»