Oviedo, J. B.
Que el fútbol es el «deporte rey» ya es dicho viejo y dicho certificado. Desde hace años se ha encumbrado como el único negocio seguro para las televisiones. Renta con mucha audiencia. Este año, tras la guerra entre los dos operadores principales (Mediapro y Sogecable/Prisa), han entrado en liza de los torneos mayores las cadenas autonómicas en el caso de la Liga de Campeones o la Copa del Rey. La TPA retransamite, además, los partidos del Real Oviedo en la Segunda División B, encuentros que le están dando unos datos muy importantes de audiencia. La cadena autonómica comenzó esta temporada las retransmisiones de este tipo el pasado mes de agosto con la previa de la Liga de Campeones entre el Panathinaikos y Atlético de Madrid, que, teniendo en cuenta el mes y el partido, ya alcanzó unos estimables 25.000 espectadores. El último partido transmitido fue el Sportig B-Oviedo del pasado domingo.
El Barcelona-Inter de Milán fue seguido en Asturias por 133.000 espectadores, una cifra enorme si se atiende a la población en la región, y que, por tanto, arroja un «share» del 35,6%. Un porcentaje de los viejos tiempos, ya que ahora las cadenas se dan por satisfechas con un 20%.
Con el Madrid-Olympique de Marsella los datos son similares: 108.000 espectadores y una cuota de pantalla del 27,9%. Son dos ejemplos de audiencia considerable en la TPA, la televisión autonómica de Asturias. Datos que sitúan el fútbol como una sólida fuente de la audiencia, junto con otros programas de la cadena.
Si los dos partidos citados arrojan datos más que positivos, no menos sucede con lo ocurrido en el reciente Sporting B-Real Oviedo, encuentro de la segunda B que transmitió la TPA el pasado domingo desde El Molinón. Logró unas cifras asombrosas de 79.000 espectadores y un 28,7 % de cuota de pantalla. No menos hay que decir de un Oviedo-Carreño, con algo más del 12% de «share» (32.000 espectadores), y otros partidos de esta categoría.