Madrid
Los grupos antiabortistas que han convocado una marcha festiva «por la vida, la mujer y la maternidad» esperan reunir hoy en Madrid a un millón de personas en la que han calificado de «la manifestación más importante de la historia de la democracia». Se calcula que unos dos mil asturianos asistirán a la marcha, según fuentes de las asociaciones convocantes.
Más de cuarenta asociaciones, que han logrado unas trescientas adhesiones, recorrerán las calles de la ciudad para protestar contra la nueva ley del Aborto que, como reza un manifiesto conjunto de estos colectivos, servirá para «despenalizar totalmente su práctica y reconocerlo como un derecho». La protesta partirá a las cinco de la tarde de la Puerta de Alcalá y recorrerá el trayecto hasta la Puerta del Sol tras dos pancartas principales con el lema «Cada vida importa» y «Mujeres contra el aborto».
Serán seiscientos los autobuses que se pongan rumbo a la capital- entre ellos unos veinte de Asturias, organizados por asociaciones como Foro de la Familia y Derecho a Vivir- y muchas las personas que se desplazarán en otros medios de transporte para expresar públicamente «su compromiso con el derecho a la vida humana y con la mujer embarazada».
Los convocantes han insistido en que el acto será «civil» y, por esta razón, no han admitido adhesiones ni de partidos políticos ni de grupos religiosos. De hecho, la Conferencia Episcopal y el PP no forman parte de los convocantes, si bien una treintena de dirigentes de este partido acudirán; entre ellos, José María Aznar, Esperanza Aguirre, Jaime Mayor Oreja y Ana Mato.
Aunque la Iglesia católica respalda el acto, los cardenales de Madrid, Antonio María Rouco Varela; el de Sevilla, Carlos Amigo, y el de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, han decido no asistir.
Los encargados de leer los manifiestos serán Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia, y una portavoz de la asociación Mujeres contra el Aborto, integrada, entre otras, por las periodistas Isabel San Sebastián, Cristina L. Schlichting e Isabel Durán, junto con María Vallejo-Nágera, Teresa Rabal y María Ostiz. El Foro de la Familia pide al PP que derogue la nueva ley del aborto promovida por el actual Gobierno cuando llegue al poder y que penalice a los profesionales que practiquen abortos fuera de la ley, «pero no a la mujer que aborta, que es una víctima más».
La vicepresidenta primera, Teresa Fernández de la Vega, manifestó ayer el respeto del Gobierno por quienes se manifiesten contra el proyecto, que «no va contra nadie», según añadió. «El Gobierno respeta todas las opiniones y esta ley ha sido redactada tras haber escuchado las recomendaciones de dos comisiones de expertos de todas las tendencias», dijo la Vicepresidenta, que añadió que el Ejecutivo discrepa con respeto de la posición de la Iglesia católica. «Más incomprensible», siguió, «nos parece la posición del PP, que durante ocho años estuvo gobernando con una ley menos garantista, que planteaba más problemas, y no la modificó».